No vamos a descubrir nada al decir que el fútbol se vive con mucha pasión en Rosario, muy posiblemente porque el amor por la camiseta se inculca casi al mismo tiempo que se enseñan los primeros palotes. También la rivalidad con la camiseta del vecino se aprende de chiquito, trazando esa frontera entre rojinegros y auriazules que marcará el resto de la vida.

Y si no lo creen así, este video que se viralizó en las últimas horas en las redes sociales es la prueba irrefutable de ello: la increíble y emocionante arenga de un niño a sus compañeros de equipo minutos antes de jugar el clásico y de pelear la chance de ser campeones.

Las imágenes son por demás de elocuentes: Maximiliano Pariente, capitán de la décima división de Newell's en la Liga Rosarina, toma la palabra en el círculo conformado por sus compañeros. Su arenga no parece la de un chico de su edad, si no la de un adulto consagrado. Emociona a sus compañeros y estremece a los que lo ven de afuera.

"Hoy tenemos un partido en el que consagramos todo lo que hicimos en el año. Acordate del primer día que te viste, el 20 de enero. Acordate de ese día, de todos los entrenamientos, de todas las prácticas, de todas las veces que saliste exhausto. Hoy se corona eso", abre su emocionado discurso. Y sigue: "Hoy el triunfo lo regalamos todos nosotros. Hoy salimos campeones. Hoy con todo adentro de la cancha, a dejar todo. Quiero que nos abracemos cuando terminemos, sea cual sea el resultado, y que digamos que dejamos todo por esta camiseta porque es la más grande de todo Rosario".

Cerrado aplauso, gritos y arengas por doquier y un grupo de purretes que salió con todo a la cancha. Finalmente, el partido concluyó 0 a 0 y los leprositos dieron la vuelta olímpica.