A pocos días de concretarse la llegada de Gabriel Heinze a la dirección técnica de Newell's Old Boys, la dirigencia leprosa comenzó a moverse para cerrar los refuerzos del nuevo entrenador.

En los últimos días, un polémico futbolista apareció en el radar de la Lepra. Según trascendió, el Gringo se comunicó con Ricardo Centurión para conocer su situación y abrir las puertas del Parque Independencia.

El ex delantero de Racing se encuentra en conflicto con Vélez, dueño de un porcentaje de su pase y con el que tiene contrato hasta diciembre de 2024. La última pelea se desató a principios de esta semana cuando el jugador se presentó a entrenar y tras sufrir algunas molestias sostuvo que no fue atendido por los médicos del plantel. "En la semana entre el 10 y el 14 de octubre asistió dos veces y estuvo en kinesiología 15 minutos. Además, rechazó hacerse estudios por un dolor en la rodilla y recibir asistencia psicológica", respondieron desde el Fortín.

En este marco, surgió la posibilidad de que Ricky se sume al nuevo proyecto de Heinze. ​"El Gringo es una persona espectacular, me dio una charla de 45 minutos que me lavó la cabeza. Creí en él y él creyó en mí", había señalado Centurión en una entrevista con el diario Olé. Y añadió sobre su metodología de trabajo: "Está para grandes cosas, sabe manejar un plantel y no te saca el dedo del traste, te tiene firme con el peso, el horario, los videos, con todo. Si se quedaba seis meses más, ganábamos el torneo local. Nosotros creíamos mucho en él".