Tras la definición de Conmebol, que dio lugar al pedido de Boca de que se suspenda la superfinal ya que no estaban los dos equipos en igualdad de condiciones, el presidente, Daniel Angelici, y el director técnico xeneize, Guillermo Barros Schelotto, salieron a contar cómo vivieron estas horas.

"Lo que vivimos las últimas 24 horas no tiene nada que ver con una fiesta", empezó el mellizo que fue determinante al explicar las situaciones por las que atravesaron. "Sea River o cualquier otra rival, debemos llegar los dos en las mismas condiciones y esas condiciones no estaban dadas", agregó.

En este sentido aseguró: "Estábamos desenfocados, traté todo el tiempo de que esa situación no supere la concentración, pero era imposible". 

Pos su parte Angelici planteó que "unos pocos inadaptados, una minoría, termina afectando lo que debería ser un gran espectáculo" y añadió que lo que se sufrió fue "una agresión inusual". Luego de esto especificó que atendiendo a la salud se debe contemplar "lo físico y lo psíquico".

“Soy de los que piensan que los partidos se ganan y se pierden en la cancha. Pero también tengo una responsabilidad como presidente del club y tengo que aferrarme a los estatutos. Hay una comisión que es autónoma a la Conmebol y tiene que revisar el expediente. El martes nos han convocado a una reunión, pero voy a decir lo que dije ahora, que lean el expediente que tiene 15 fojas y que nos den una respuesta formal. Después veremos”, señaló el dirigente.