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Boca Juniors obtuvo este jueves un valioso empate en un tanto ante Nacional, en la cancha del Parque Central, por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores, que lo posicionó mucho mejor que al conjunto uruguayo de cara a la revancha del próximo jueves en la Bombonera.

El director técnico Guillermo Barros Schelotto tenía bien estudiado el libreto de su colega Gustavo Munúa, el ex arquero que hace jugar a su equipo con un fútbol directo, de ataque, ese que le dio tan buenos resultados en Uruguay como en el exterior, por caso la serie de octavos de final ante Corinthians que cerró en Brasil con dos goles para el clasificatorio 2-2.

Por eso planteó un partido con volantes de mucho despliegue como Pablo Pérez, Leonardo Jara y Marcelo Meli, a los que acompañaban los laterales Gino Peruzzi y Frank Fabra presionando sobre el medio campo rival.

Y este sistema no le dio oportunidades al conjunto tricolor, que solamente encontró algunas grietas sobre el sector izquierdo de la defensa 'xeneize', cuando el ex Banfield Sebastián Fernández con su habilidad y el chico Leandro Barcia con su velocidad complicaban al colombiano Fabra.

Sin embargo los desbordes de ambos 'rapiditos' uruguayos nunca encontraban receptores por el medio y entonces Agustín Orión no pasaba zozobras.

Pasada esta primera etapa, el otro camino a tomar era el del ataque, pero allí Boca ya defeccionaba, porque la única cuota de claridad en el juego creativo la aportaba Pablo Pérez, desdoblándose con criterio y esfuerzo para transformarse en la figura de la cancha. 

Por eso tampoco abundaron las llegadas de los 'xeneizes', afincándose entonces el partido en la mitad de la cancha, sin claridad, transformándose en un juego feo de verdad, impropio de los antecedentes coperos de ambos, cierto que en tiempos bastante remotos de los dos, sobre todo del 'Bolso'.

Pero el 'Mellizo' volvió a leer con corrección el juego y excluyó para la segunda parte a un improductivo Federico Carrizo para colocar en su lugar al vigoroso Andrés Chávez, algo que también terminó dándole buenos resultados a su equipo.

Es que por el sector izquierdo del ataque boquense el ex Banfield estuvo siempre lanzado para brindarle opciones de pase a sus compañeros, en especial a Pablo Pérez, que era el que mejor aprovechaba a Carlos Tevez y ahora a Chávez.

Y de una jugada en la que participaron los tres llegó el gol de Boca promediando el segundo tiempo con un soberbio zurdazo de Fabra para ponerle el moño a la acción compartida.

Con el tanto como visitante Boca mantuvo inteligentemente su estructura de juego, tratando de perforar con algún contra pero fundamentalmente solidificándose atrás.

El único ítem en que le tocaba sufrir al conjunto auriazul era el juego aéreo defensivo y producto de ello fue que llegó sobre la media hora del período final el empate uruguayo, luego de un centro desde la derecha que dejó corto en su rechazo de cabeza Daniel Díaz para que 'Papelito' Fernández pudiera empalmar de derecha a la red, dentro del área visitante.

Quedaba un cuarto de hora por delante pero para los dos pareció saludable la igualdad, aunque en el rosario le quedaron más cuentas a Boca por la validez de ese tanto que le abre la chance de convertirse en semifinalista con solamente igualar sin goles en la Bombonera el jueves próximo.

El ingreso de Daniel Osvaldo sobre los 40 minutos por Cristian Pavón le dejó otro buen sabor a Boca, ya que el atacante volvió a pisar un campo de juego después de aquel partido del 20 de marzo pasado en cancha de Lanús. Pero además Boca mantuvo el ínvicto en esta Copa, mientras que los uruguayos acumularon su tercer empate consecutivo luego de salir de la fase de grupos, ya que en el cotejo de ida con Corinthians también habían igualado con el mismo resultado de este jueves.