Atlético Paranaense de Brasil se coronó campeón de la Copa Sudamericana de fútbol, al vencer en la segunda final en la definición con tiros desde el punto penal a Juniors de Barranquila por 4 a 3, tras igualar 1 a 1 luego de 120 minutos de juego.

Junior tuvo la chance de ganarlo en el suplementario con un penal pero la desaprovechó cuando Jarlan Barrera envió un tiro penal por encima del travesaño y se repitió lo sucedido en la ida, ya que el "Tiburón" también malogró un disparo desde los doce pasos con el resultado 1 a 1.

Pablo Felipe había puesto en ventaja a los brasileños, en el primer tiempo; mientras que Teófilo Gutierrez estableció la igualdad, en el segundo período de los 90 minutos.
El cotejo de ida en Barranquilla había finalizado igualado 1 a 1, por lo que se acumuló un resultado global de de 2 a 2 y debió definirse con tiros desde el punto penal.