Maradona vivió con toda intensidad los primeros dos puntos de la final de la Davis (Télam)
Maradona vivió con toda intensidad los primeros dos puntos de la final de la Davis (Télam)

El partido estaba abajo, en el azul de la carpeta del estadio de Zagreb, Croacia. Pero había alguien en las tribunas que le competía las miradas con la de los jugadores que se enfrentaban en nada más y nada menos que la final de la Copa Davis. ¿Quién puede tener el tupé de robarse las cámaras cuando Delbonis, Del Potro, Cilic y Karlovic pujan por la Ensaladera?

Sólo Diego Armando Maradona puede. Y vaya si lo hizo. El Diez llegó el jueves a Zagreb, se peleó con la prensa y este viernes llegó al court donde se desarrolla la gran final de la edición 2016 de la Davis para alentar al equipo argentino que busca meterse en la historia ganando por primera vez el ansiado trofeo.

Pero Maradona no pasó desapercibido. Como un hincha más, el Diego cantó, saltó, alentó, hizo gestos y gritó ante cada jugada. Padeció la derrota de Delbonis y festejó como loco el posterior triunfo de Del Potro. Fiel a su estilo, hasta se permitió alguna que otra provocación a los tenistas croatas.

Obviamente, cada acción del Diez fue seguido de cerca por las cámaras de la TV y de todos aquellos que ocupaban las tribunas del estadio de Zagreb. Y rápidamente las redes se empezaron a llenar de videos de Maradona haciendo mil y una monerías. Un hincha más, pero el más grande de todos.