Llegó a la fama por su rol de Hermoine en la saga de Harry Potter y luego dio de qué hablar con sus alegatos feministas. Pero por estas horas, la actriz Emma Watson es noticia por otra cosa: es que trascendió que abrió una compañía offshore en las Islas Vírgenes. Sí, es la última "víctima" de los Panama Papers.

Watson, de 26 años, registró en 2013 la compañía Falling Leaves Limited, según se recoge en los millones de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca filtrados a la prensa. Según el Daily Mail, la actriz utilizó la firma offshore para comprar una casa en Londres por valor de 2,8 millones de libras (4 millones de dólares).

Un portavoz de la estrella británica aseguró que Watson no tenía intención de utilizar esa firma en el paraíso fiscal para evadir impuestos, sino "con el único propósito de proteger su anonimato y seguridad". Argumentó: "Las empresas del Reino Unido deben hacer públicos los detalles sobre sus accionistas, por lo que no otorgan el anonimato requerido para proteger la seguridad personal".

"Las compañías offshore no hacen públicos los detalles sobre sus accionistas. Emma no recibe absolutamente ninguna ventaja fiscal o monetaria de su compañía offshore, en absoluto, sino únicamente privacidad", añadió.

Falling Leaves Limited salió a la luz esta semana tras la publicación en internet de datos de 200.000 compañías en paraísos fiscales por parte del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés). El grupo de periodistas admite en su página web que existen usos legítimos de compañías y fundaciones offshore, y subrayan que la presencia de una firma en esa base de datos no implica que haya violado la ley.

Watson es la última persona con perfil público en el Reino Unido salpicada por los Papeles de Panamá, una filtración que puso en aprietos al primer ministro británico, David Cameron. El jefe del Gobierno británico admitió que tuvo acciones por valor de más de 30.000 libras (43.275 dólares) en un fondo de inversión registrado en las Bahamas creado por su padre, Ian Cameron.

(EFE)