El debate en torno a la liberación de presos bajo el argumento de posibles contagios de Covid-19 suma capítulos a nivel provincial y nacional. En medio de la polémica desatada, el pedido de familiares de víctimas y los fuertes cruces de la oposición, el gobierno tuvo que salir a recordar que “es el Poder Judicial quien toma la decisión” de otorgar prisiones domiciliarias.

Al respecto, el abogado penalista Gustavo Feldman habló en Sí 98.9 "Es un tema complejo pero hay que hacer un esfuerzo emocional, anímico, psicológico y hasta intelectual. Más allá de que a uno le guste o no le guste, el bloque normativo que surge de la Constitución y de los pactos internacionales hay que aplicarlo", consideró.

El especialista en Derecho Penal y en aplicación de las normas protectivas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, reflejó la crítica situación de las cárceles. "Las condiciones de detención en el 90% de las cárceles argentinas son verdaderamente deficitarias y calamitosas. Después viene todo el debate, pero la ley no hace distinción entre los delitos", detalló. 

Según Feldman, en Argentina "hay entre 82 mil y 85 mil presos, de esos el 60% no tiene condena firme y están en prisión preventiva y son, de acuerdo a la Constitución, inocentes".

Además, contó en diálogo con Hoja de Ruta, que en "Santa Fe la mitad de las cárceles tiene superpoblación". "En general las condiciones no son buenas y es lógica la queja. El tema carcelario es una de las deudas que todavía tiene el estado de derecho en Argentina después de casi 40 años de democracia", puntualizó.  

Sobre el posible ingreso del coronavirus en las instituciones penitenciarias, el abogado penalista lo definió como "catastrófico". "Va a ser como tirar una bomba. Si un virus entra en cualquier cárcel, en 96 horas contagia a toda la población. No sólo a los presos, a los guardia cárceles también", amplió.

En ese sentido, Feldman fue contundente: "El peor delincuente tiene exactamente los mismos derechos que el mejor ciudadano, salvo los derechos electorales. Lo único que pierde el condenado es el derecho a la libertad ambulatoria, no hay ningún derecho de exponerlo a un riesgo de muerte como en este contexto que estamos atravesando".

La semana pasada se viralizaron unas imágenes de la cárcel de Coronda que muestran como un guardia cárcel arrastra con sus pies la bandeja de comida de los reclusos sin barbijo ni guantes. Ante la ausencia de condiciones de higiene, Feldman aseguró que ni siquiera  "hay alcohol para esterilizar las esposas cuando las cambian de un preso a otro". 

Al respecto, aseguró que "no hay lugar más frío en el mundo que una cárcel". "Se combina con la humedad y hay un déficit edilicio. Ahora aumenta el riesgo de contagio y la vulnerabilidad del preso por la cuestión climática, por lo mismo que aumenta para la población que está afuera", sostuvo.

Sobre el tratamiento del tema, el letrado expresó su preocupación por "el aprovechamiento y especulación mediática y política". 

Asimismo, consideró que "el panorama se plaga de mentiras y mitos".  "Otorgarle el arresto domiciliario y tratar de preservarle la vida a un preso, viola los derechos de las víctimas. Eso no es así jurídicamente. Sí hay que tener cuidado de que no corra riesgo la víctima", concluyó.