El mundo corre para encontrar la vacuna que ayude a terminar con la pandemia y Argentina es uno de los países seleccionados para realizar pruebas en humanos. Mariela, que vive en Mar del Plata, es una de las que se animó a encarar un desafío que se extenderá por dos años, y contó cómo será todo el proceso.

El 20 de agosto, Pfizer Inc. y BioNTech SE comenzarán a trabajar con Mariela y otros 4.499 argentinos que se ofrecieron como voluntarios. La joven contó que viene de una familia solidaria y que no dudó en anotarse apenas vio "un enlace de Twitter" en el que se enteró de la noticia. Pasó el primer filtró y fue elegida entre más de 25.000 argentinos inscriptos.

"Van a ser dos años de estudios para probar la seguridad absoluta de la vacuna. Primero será un hisopado para descartar Covid-19, condición primordial, y luego otros estudios, hasta de embarzado", narró Mariela en diálogo con Ariel Bulsicco en Sí 98.9.

Consultada acerca de los motivos que la llevaron a encarar el desafío, indicó entre otras cosas que la posibilidad de que "una parte (de las vacunas) queden para Argentina" fue importante, más allá de su espíritu solidario habitual y que viene de familia. "Cuando escuché la noticia ya sabía que iba a ser voluntaria. Hoy esto es lo único que puede resolver la situación. Vi por Twitter le enlace y me inscribí, era muy fácil", contó.

Dos semanas después, Mariela recibipo el llamado de la confirmación y empezó a seguir filtros. Desde el 20 de agosto comenzará la etapa de seguimiento cercano en "una especie de diario" en la que tendrá que anotar e informar acerca de posibles cambios en su comportamiento. 

Mariela aclaró que "es un estudio largo, para probar toda la vacuna" pero que los resultados acerca de la factibilidad podrían estar, según su estimación, cerca de fin de año. 

Elegidos

Hace algunos días, Argentina fue seleccionada como el único país de la región para llevar adelante una de las fases de prueba con personas de la vacuna contra el coronavirus que preparan las compañías farmacéuticas Pfizer y BioNTech, en una decisión que el presidente Alberto Fernández consideró como motivo de orgullo para toda la Nación.

En la primera fase de ensayos clínicos la vacuna mostró señales alentadoras, al demostrar que es bien tolerada por humanos. También se comprobó que es inmunogénica, es decir capaz de general anticuerpos.

Expertos agregaron que si la vacuna resulta, se podrían producir cientos de millones de dosis, incluso antes de la aprobación, y más de mil millones para fines de 2021.