No era un partido más para el Canaya y los jugadores lo entendieron de esa manera. Rosario Central demostró que no se olvidó de jugar, volvió a ganar en su cancha y de yapa escaló algunas posiciones en el campeonato. El triunfo 3 a 1 ante Belgrano fue justo, sobre todo por lo que los de Coudet realizaron en el primer tiempo.

Las formaciones

El arranque fue movido y las situaciones de gol aparecieron pronto. Fernández y Ruben, ambos de cabeza, estuvieron muy cerca de marcar, pero el encargado de romper el cero fue el pibe Walter Montoya. Con una precisa volea a la salida de un corner, el mediocampista dejó sin chances a Olave y puso el 1 a 0. Un tanto especial para el juvenil que lo gritó con todo.

Central no sufrió inconvenientes en el primer tiempo e inició el complemento con otro tanto. Marco Ruben, de penal, hizo el segundo tanto de la tarde a los cuatro minutos. Aunque parecía que la historia se inclinaba definitivamente para el Canaya, Belgrano se despertó y descontó pronto. El ingreso de Zelarayán le dio algo de vida a un equipo cordobés que atacó a cuentagotas.

Cuando la historia se emparejaba el local volvió a golpear. El 3 a 1 llegó de la mano de Larrondo. El delantero por el que Central apostó en el último receso saltó más alto que todos y, de cabeza, marcó su primer gol con la camiseta Canaya. Con el tanto, entonces, llegó la tranquilidad definitiva.

Rosario Central se desahogó y sigue con vida en el campeonato. Aunque no será sencillo alcanzar a los de arriba, la victoria da confianza a un equipo que necesitaba volver a ganar en su casa. Un muy buen rendimiento de Montoya, la movilidad de Cervi y la eficacia de Ruben y Larrondo fueron las claves del partido.