Según el último anuario estadístico de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el número de estudiantes extranjeros representa el 5 por ciento del total. En relación a esto, el rector Héctor Floriani aseguró que constituye “un problema” y el decano de Ciencias Médicas Ricardo Nidd le salió al cruce. La polémica pinta para largo.

Las estadísticas publicadas recientemente por la UNR indican que la proporción de estudiantes extranjeros trepa al 30 por ciento en relación a los ingresantes de la Facultad de Ciencias Médicas, a la que acceden especialmente jóvenes brasileños que no pueden ingresar a la universidad de su país.

“Yo estoy a favor de una mayor integración latinoamericana, pero administro una universidad pública que se financia con recursos que pagan los ciudadanos argentinos”, dijo Floriani en entrevista con Télam y agregó que “este es un sistema que subsidia a una parte mínima de la clase media acomodada de Brasil”.

“Cuando hay una población marginal está todo bien, nadie dice nada. Pero cuando alcanza la cifra tal vez de un 30 por ciento de los ingresantes en Medicina, es un problema”, afirmó el rector y advirtió que la inscripción de “1.500 ingresantes a Ciencias Médicas de Rosario es un despropósito” porque se produce “de sopetón, sin ninguna planificación”.

Por su parte, Nidd dialogó con Ariel Bulsicco en Sí 98.9 y salió al cruce de los dichos del rector: “Tenemos más de dos mil estudiantes extranjeros que se deben haber angustiado por estos comentarios. Tenemos que ser responsables”, señaló al tiempo que advirtió que la denominación de “extranjero” resulta “bastante discriminatoria”.

Asimismo, advirtió que el fenómeno “está vinculado al modelo de admisión de las carreras de Medicina que tienen sobre todo en Brasil, con prestibulares bastante selectivos” e indicó que “nuestra universidad tiene una tradición de ingreso irrestricto y de gratuidad en la enseñanza que facilita el acceso a los estudios superiores”. 

Por último, Nidd expresó que “el 75 por ciento de la matrícula profesional del país es egresada de la república, al revés de lo que sucede en el resto de América” y añadió que “en cualquier universidad el mundo la presencia de extranjeros se valora como una fortaleza”. “El problema fundamental de la universidad pública pasa por la creciente despresupuestación”, concluyó.