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La situación crítica generada por la crecida del arroyo Saladillo, que provocó el corrimiento de la cascada y puso en riesgo de derrumbe al puente de la calle Ayacucho que une Rosario con Villa Gobernador Gálvez, volvió a poner en debate la demorada obra que controlaría el desplazamiento del salto de agua, cuya ejecución fue frenada por la Justicia, a instancias de un pedido de los vecinos, en el año 2013.

Fue la intendenta Mónica Fein la que desempolvó la polémica. "Por un recurso de amparo por la ley 10 mil se impidió hacer una obra fundamental. Al no hacerse esa obra, cada inundación fue haciendo que la cascada se fuera corriendo no sólo perdiendo no sólo su valor paisajístico sino también poniendo en riesgo obras como ésta", señaló la mandataria.

Pero para los vecinos que en su momento se oponían a aquella obra, que consistía en reemplazar la cascada por una suerte de tobogán de hormigón, la responsabilidad por la crítica situación actual es de la Provincia y la Municipalidad de Rosario. “Hay desidia, soberbia, fueron caprichosos, no escucharon a la comunidad”, afirmó Sergio Nazzi, secretario del Centro Comercial Ayacucho y quien formara parte del grupo Vecinos Autoconvocados de Saladillo, desde donde se ejerció la resistencia a aquella obra.

En diálogo con Rosarioplus.com, el referente del barrio de zona sur aclaró que los vecinos no se oponen a la realización de obras en el arroyo, pero que estas deben ser “respetando el patrimonio de la belleza de la cascada”. En ese sentido, aclaró que el pedido de los vecinos es el de preservar la caída vertical de 10 metros de agua “teniendo en cuenta que es única en un terreno de llanura como el nuestro”.

Nazzi recordó que cuando la resistencia vecinal llegó a la instancia judicial, develaron la existencia de un proyecto anterior al presentado por la Provincia y el municipio que cumplía con los requisitos de los vecinos: preservaba la caída vertical y proponía un dique de hormigón y el revestimiento de las márgenes del arroyo.

Sin embargo, aquella instancia no se exploró y finalmente la Justicia frenó la obra. Para Nazzi, fue por “soberbia y capricho de municipalidad y la provincia que decían que era la única opción viable”. Además, el referente vecinal indicó que la proyectada por ambos estados “era una obra mucho más costosa y echaba a perder la riqueza paleontológica de las tierras de Villa Gobernador Gálvez porque iban a  canalizar el arroyo en tierras nunca antes tocadas”.

Al margen de la polémica, para el ex referente de los Autoconvocados, “hoy la provincia y la municipalidad están sin dinero para hacer la obra”. Y, en ese sentido, asegura que “es mentira” que se haya perdido el crédito del Banco Mundial con el que contaban para los trabajos. “El mismo ministro (Antonio) Ciancio dijo que esa plata se gastó en la comuna de Cayastá”.

“Pedimos que se haga la obra necesaria pero que se preserve el patrimonio de la cascada del arroyo, urgente hay que hacer la obra, ahora es muy tarde porque dejaron pasar ocho años”, lamentó Nazzi.