Llegó el día: tras tres postergaciones, y la muerte de uno de los imputados,  el sacerdote Eugenio Zitelli, ex capellán de la Policía local acusado de complicidad con la dictadura, finalmente este jueves comienza el juicio oral por delitos de lesa humanidad en la causa conocida como “Feced” III. 

En el juicio hay 13 imputados acusados por delitos de lesa humanidad contra 152 víctimas del terrorismo de Estado. Los acusados fueron todos policías de la provincia de Santa Fe que cumplieron funciones en el Servicio de Informaciones (SI) de la fuerza en Rosario durante los tres primeros años de la última dictadura.

Según informó la Fiscalía, se trata de Carlos Ulpiano Altamirano, Eduardo Dougour, Julio Fermoselle, José Rubén Lofiego, Mario Alfredo Marcote, Lucio César Nast, Ovidio Marcelo Olazagoitía, José Carlos Antonio Scortechini, Ernesto Vallejo, Ramón Rito Vergara, Héctor Gianola y Daniel González. Los dos últimos serán juzgados por primera vez por su participación durante la última dictadura, mientras que el resto ya fue condenado en juicios anteriores de la misma megacausa.

Eugenio Zitelli, capellán de la Policía de Rosario durante la última dictadura, iba a convertirse en el primer sacerdote en ser juzgado por delitos de lesa humanidad en la provincia de Santa Fe, pero falleció el sábado pasado a los 85 años. “Estaba agonizando desde hace varios días, fue operado en diciembre de un corrimiento en su prótesis de cadera y eso le desencadenó problemas físicos y cognitivos ya que se aceleraron enfermedades seniles de base”, informó ese día su abogado, Oscar Romera.

La causa Feced III investiga delitos cometidos contra 152 víctimas, incluye a unos 300 testigos ofrecidos por las querellas y se estima que el debate podría extenderse durante más de un año, indicaron desde la Fiscalía.

Según estableció el TOF2, hasta julio próximo se realizará una audiencia cada quince días, atento a que algunos de los integrantes del tribunal participan de juicios en otras jurisdicciones. Los 13 ex policías que llegan a juicio están acusados de los delitos de privaciones ilegítimas de la libertad, homicidios, torturas y abuso sexual.

Se estima que por el SI, situado en la ochava de un edificio ubicado en pleno centro de Rosario y catalogado como el principal centro clandestino de detenciones de la ciudad, pasaron unos 2.000 detenidos-desaparecidos durante los primeros años del terrorismo de Estado hasta que en 1978 fue “levantado” tras un asesinato y la desaparición de dos ciudadanos peruanos.