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El caso de Berenice Conte, la joven que se realizó un implante mamario y sufrió una complicación que la dejó postrada sin poder hablar o caminar, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre este tipo de intervenciones. Se sabe que en toda cirugía hay riesgos, pero hay una serie de puntos clave que ayudan a minimizarlos. 

El cirujano plástico Luciano Lapissonde explicó a Rosarioplus.com algunas importantes consideraciones a tener en cuenta. En primer lugar, hay que saber si la clínica o institución está autorizada y tiene las medidas de seguridad adecuadas. Y en el caso del profesional elegido,  verificar que el cirujano esté avalado por una asociación médica o sociedad que lo certifique y capacite.

Otro punto es el anestesista que trabajará en la operación, dado que es una labor muy relevante dentro del quirófano. Según Lapissonde, es necesario que el anestesista se aboque exclusivamente a un paciente. En muchos casos, sobre todo en clínicas chicas, el profesional abarca más de pacientes de lo correspondientes, lo que puede generar algún problema. “Es clave un equipo quirúrgico seguro y entrenado”, resaltó.

Antes de la operación, los estudios prequirúrgicos son más que importantes. Se trata de estudios de laboratorio, a los que se suma un examen cardiológico: es lo que permite tener un completo análisis del paciente antes de la operación. Sin esto, es imposible operar. Luego de la cirugía, el postoperatorio debe cumplirse a rajatabla con un seguimiento del médico. Y consultar ante cualquier duda con el profesional responsable o quien esté de guardia.

Lo barato, sale caro

Muchas veces algunas instituciones pequeñas, instaladas por ejemplo en casas antiguas reformadas, no están a la altura al no tener todas las medidas de seguridad necesarias. Igualmente son elegidas por ofrecer operaciones más baratas de lo que pueden cobrar en una clínica reconocida.

En Rosario se realizan unas 1.000 cirugías de implantes mamarios por año, la opción estética más elegida, seguida por la lipoaspiración.

Según Lapissonde, hoy en día hay menos litigiosidad que años atrás, cuando las demandas de los abogados por este tipo de casos inundaban los tribunales. Cerca de un 3 por ciento de las demandas por mala práxis logran avanzar. En los últimos cinco años hubo menos de cinco casos de problemas graves con las cirugías plásticas según precisó Lapissonde.

“Los problemas pueden ser inherentes a la cirugía y no necesariamente una mala praxis. Cualquier cirugía tiene riesgos, pero las plásticas tienen más repercusión, por ser una cuestión electiva”, explica el médico.

 

Luciano Lapissonde. Matrícula: 15547.

Registro de Especialista de Cirujano Plástico: 0098.