El informe elaborado por los ministerios de Agroindustria, de Ambiente, de Salud, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación sobre las "buenas prácticas" para el uso de fitosanitarios no tardó en generar repudio por parte de quienes desde hace años militan por una legislación que regule las fumigaciones a discreción. Desde el Taller Ecologista de Rosario lamentaron que otra vez los intereses de privados atenten directamente contra la salud de la ciudadanía. 

El documento incluye doce puntos fundamentales para ordenar las políticas públicas nacionales sobre aplicaciones de fitosanitarios en "zonas de amortiguamiento" e indica que la distancia para fumigar "no es esencial". Cecilia Blanco, responsable del área de Tóxicos del Taller Ecologista de Rosario, le dijo a Sí 98.9 que "las buenas prácticas" de las que habla Nación "son una mentira, es ver de dónde me agarro para salir elegante de algo que es peligroso". 

La especialista recordó que muchos pesticidas "tienen un 'efecto saltamontes'" ya que tras su aplicación se evaporan y son depositaros por los viento en otro lugar. "Entonces esto va más allá de las buenas prácticas, el impacto en el ambiente es altísimo", alertó. 

Para Blanco, el único avance en este sentido sería conseguir, al fin, un cambio rotundo en la forma de producir. "Es una burla que se apele a las buenas prácticas sistemáticamente. Se puede hacer una producción sin uso de agrotóxicos y esa es la mejor buena práctica”, sentenció.

Desde Taller Ecologista no dudaron en afirmar que nuevamente los intereses de las multinacionales comienzan a meter la cola. Blanco remarcó que hoy "hay muy pocos controles" sobre las grandes empresas. "Tendríamos que hacer un seguimiento de la venta, de la aplicación por parte de quien compró el producto, ver si se capacitaron para las buenas prácticas. Eso se ve muy poco”, lamentó.

El documento que vio la luz este jueves, 90 días después de conformado el grupo de trabajo interministerial, señala que las actividades de aplicación de productos fitosanitarios en la actividad agrícola deben realizarse "conforme a la observancia de las buenas prácticas agrícolas y sujetas a sistemas de control y monitoreo adecuados". Aclara también que "se entiende por buenas prácticas al conjunto armónico de técnicas y prácticas aplicables".