Este 5 de agosto, como cada primer viernes de este mes, se celebra el Día Internacional de la Cerveza. El festejo tiene origen un pequeño bar de Santa Cruz, ubicado en California, Estados Unidos.

Si bien es una tradición importada, para Argentina se trata de una gran cadena de valor, que va desde la siembra de la cebada hasta la producción de los distintos envases, con su consecuente impacto económico al involucrar a unos 5.000 proveedores. 

Con 15 actividades productivas diferentes, 16 cervecerías y malterías, 15 centros de distribución y 250 distribuidores, la agroindustria cervecera argentina emplea más de 130 mil personas de forma directa e indirecta, recordó la Cámara de Cerveceros Argentinos.

Más de 5.000 proveedores conforman la red de influencia de la producción cervecera: desde la producción de tapas y botellas/latas, al transporte, los servicios industriales, etiquetas, cajones plásticos, logística, entre otros.

Durante 2020 y 2021, la inversión realizada en el país por la industria cervecera alcanzó $17.950 millones y se transformó en el sector de consumo masivo que más invirtió, creando nuevos puestos de trabajo en todas las provincias de la Argentina, de forma directa e indirecta.

En los últimos años, la Argentina fortaleció su participación a nivel regional y se posicionó como el principal proveedor de cebada y malta de América del Sur; y en 2021 alcanzó un total de exportaciones de cebada, malta y cerveza de US$ 938 millones, con una gran recuperación respecto a 2020.

Desde 2007, cada primer viernes de agosto se celebra el Día Internacional de la Cerveza, bebida elaborada a partir de malta de cebada (cuya producción alcanzó a 875 mil toneladas en 2021), lúpulo (que cuenta con un total de 160 hectáreas y 300 toneladas cosechadas anualmente), agua y levadura.

A partir de un proceso de elaboración compuesto por siete pasos (maceración, filtrado, hervido, clarificación, fermentación, filtración y envasado), y dependiendo de la familia de levaduras empleada en la etapa de fermentación, se pueden obtener los tipos de cervezas Ale y Lager, con sus correspondientes subestilos.

Según Cerveceros Argentinos, en la Argentina se consumen alrededor de 45 litros de cerveza per cápita por año.

En los últimos años, se ha visto una mayor tendencia por parte de los productores hacia la elección de latas frente a otros formatos, principalmente debido a la practicidad y beneficios que ofrece.

"El consumo de los envases de aluminio, año tras año, no para de crecer", afirmó Andrés Agnello, director comercial de Ball Corporation para Argentina, Paraguay y Uruguay.

Según el ejecutivo, la lata permite asegurar una mejor conservación del producto, ya que ofrece protección contra los rayos solares y cierre hermético, que además garantiza al consumidor que su contenido no fue adulterado.

Otro beneficio de este formato es la sustentabilidad, algo que cobra cada vez más importancia entre los consumidores, su condición de 100% reciclable infinitas veces sin perder su calidad, agregó.