Esta semana, el Senado de la Nación tratará la Ley de Alquileres, esperada por varias agrupaciones que desde diferentes localidades la impulsan, y rechazada por representantes del mercado inmobiliario. En Rosario el debate se inició hace rato con diversas opiniones provenientes de cada uno de los sectores. Quienes defienden el proyecto afirman que representa un gran paso para las más de seis millones de familias que rentan su hogar en el país.

Desde Inquilinos Autoconvocados Rosario y la Concejalía Popular, llamaron a acompañar la iniciativa “para generar condiciones de contratación más justas y dignas”. A través de un comunicado recordaron el arduo camino que debieron transitar para finalmente quedar a un paso de la Ley Nacional y recalcaron: “Tenemos la oportunidad de transformar la cultura especulativa e irracional del acceso a la vivienda en condición de alquiler por una cultura previsible, seria, racional, justa, pero sobre todas las cosas terminar con la profunda desigualdad entre inquilinos, propietarios y el mercado inmobiliario”.

Por otra parte, desde Rosario Para la Victoria y a través de Sebastián Artola (autor de los proyectos de ordenanzas para una Defensoría Pública del Inquilino y una Tasa del Inmueble Ocioso), invitan para este lunes a las 18 a informarse sobre los alcances de la nueva Ley de Alquileres.

Con la participación del equipo de asesores de la senadora Silvia García Larraburu, impulsora del proyecto a punto de tratarse, quienes estén interesados en saber más sobre el tema podrán asesorarse en Cochabamba 557.

En contra

No todas son flores para la Ley Nacional de Alquileres. El proyecto encuentra a sus detractores en los representantes del sector inmobiliario, quienes observan un panorama negro para trabajadores de distintos sectores en caso de que la iniciativa finalmente sea aprobada.

Carlos Rovitti, titular del Observatorio Inmobiliario de Rosario (OIR), manifestó el proyecto está lejos de beneficiar a los inquilinos. “Los perjudicará, no solamente a ellos sino a miles de trabajadores vinculados tanto a la construcción y venta de materiales, como a arquitectos, ingenieros, agrimensores, escribanos y corredores inmobiliarios”, aseguró.

Dijo además que las medidas de regulación del mercado desalientan la inversión debido a que el que tiene ahorros para invertir en un inmueble y luego dejarlo en alquiler, probablemente invierta en otra cosa o no lo haga. “Las consecuencias de estas medidas ya las conocemos y sufrimos todos: mercado negro, menos construcción, menos trabajo y crecimiento, además de limitar la cantidad de inmuebles disponibles para el alquiler”, remarcó.