Mientras todo el mundo se encuentra atento a la propagación de la pandemia del coronavirus, el Dengue avanza a paso ligero en la región, con 625 casos en Rosario y 3210 en todo el territorio provincial, y comienza a preocupar a las autoridades sanitarias locales.

El brote de contagios de los últimos meses, que provocó la muerte de dos personas en la ciudad, obligó a la Municipalidad y la Provincia a intensificar la campaña de prevención y poner mayor atención a el comportamiento del mosquito Aedes Aegypti en la zona.

Para conocer cuáles son los síntomas de la enfermedad y cómo es la recuperación después de contraer dengue, Rosarioplus.com dialogó con un joven de la ciudad que se convirtió en uno de los casos positivos de la temporada en Rosario.

"La pasé bastante feo, no estuve internado, pero tuve el Dengue tipo 4, el mismo que la persona que se murió el jueves pasado (23 de abril)", comentó Lucas, y agregó: "Cuando leí la noticia me asusté más, porque no se le da tanta importancia y no se sabe tanto".

El joven, que trabaja de elaborar viandas y repartirla en diferentes puntos de la ciudad, comenzó a tener síntomas de dengue a mediados de febrero, unos días después de regresar de unas vacaciones en la provincia de San Luis.

"El primer día (martes) que tengo fiebre voy a la guardia del Hospital Español, porque la emergencia tenía ocho horas de demora; me atendieron y dieron un remedio para la garganta. Pero con el medicamento no pasó nada y seguía con fiebre", señaló el muchacho, y añadió: "Mi mujer le dice a los médicos que hagan la prueba de dengue, porque habíamos estado en un camping de San Luis y sabíamos que estaba la enfermedad allá, pero decían que había que esperar más días. El viernes ya exigimos que nos hagan el análisis".

Lucas junto a su pequeña hija.
Lucas junto a su pequeña hija.

En cuanto a atención en el nosocomio privado de Sarmiento al 3100, Lucas afirmó que los profesionales de la salud desconocían el protocolo para actuar ante un caso sospechoso de dengue y criticó la burocracia de la institución para llevar a cabo el test. "Para que me hagan el estudio estuve tres o cuatro días con fiebre. No me lo querían hacer y cuando accedieron, no sabían cómo era el protocolo ni cuánto me tenían que sacar", indicó.

Además, el joven comentó que fue obligado a sacar un turno con un médico clínico para que autorice la realización del análisis, pero finalmente la orden fue firmada por un profesional de la guardia.

"La muestra la llevé yo, con fiebre, al CEMAR (Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario), porque no tengo a nadir que lo haga", manifestó el trabajador gastronómico, que vive con su mujer y su pequeña hija de un año.

Respecto a los síntomas de la enfermedad, Lucas dijo: "Tuve mucho dolor de cuerpo, parece que se te van a quebrar los huesos. También dolor de cabeza y de ojos, un dolor fuerte". "Duró quince días en total, más algunos más con roncha y dolores del cuerpo", remarcó el joven y aclaró que de los cinco días que permaneció afiebrado, sólo uno superó los 39 grados.

"Para cuando me hicieron el estudio ya no tenía más nada, porque los resultados me lo dieron una semana después", indicó el muchacho y aclaró que su relación con el municipio fue muy diferente a la que mantuvo con el Hospital Español: "La municipalidad se portó de diez, actuaron muy bien con nosotros".

Sobre los problemas laborales por permanecer en cama casi dos semanas, el gastronómico contó: "Mi mujer trabaja en una escuela y se tuvo que pedir licencia para cuidarme como familiar a cargo. Además, se tuvo que hacer cargo de la elaboración de las viandas".

"Cuando vi que no sabían cómo era el protocolo ni cuánta sangre me tenía que sacar, dije 'si llega el coronavirus acá, cagamos'", recordó Lucas, mientras cumple el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia del covid-19.