Deben tener 6 o 7 años. A su edad, muchos chiquitos en esta misma ciudad deben estar despertando para jugar con una tablet o ver la tele; y después de un desayuno bien nutrido, podrás ir a la Isla de los Inventos o jugar en un parque sobre el río. Pero acá, en barrio Travesía, la realidad es otra. Estos pibes, corren entre gallinas y juguetes viejos, al lado de la vía. "Somos unas trescientas familias las que vivimos acá. Fuimos armando nuestras casas donde pudimos, desde hace dos años", le dice María a RosarioPlus , mientras recorre el barrio.

Esther, la responsable del comedor comunitario le cuenta al móvil de la Sí 98.9. "Acá cuando hace mucho frío, se usa leña y se prende fuego, otra no queda. Hace poco, se incendió una vivienda también. Estas casitas son muy precarias; las últimas que se hicieron, ni techo tienen. Algunos estamos mejor, los que fuimos parte del plan de viviendas, con propiedades de material que se pudo terminar. Pero de ese proyecto, ya permanecerá sin hacer 37 viviendas. Y después también pasó que hubo familias nuevas que se fueron instalando en el borde, contra la vía. llegaron con la pandemia ".

El proyecto al que hace mención Esther es "Sueños Compartidos", que se inició en 2010. Tras las denuncias contra Sergio Shocklender y la paralización que luego sufrieron las obras durante la gestión macrista, una parte de las viviendas que se había planeado hacer para la comunidad QOM -que comenzó a asentarse en esta zona hace unos 40 años- quedó sin terminar. Además, el barrio se fue extendiendo en su límite oeste, con gente que se instaló debajo de la vía.

En la ciudad, vale decirlo, alquilar una vivienda es cada vez más caro. Y si no se tiene trabajo estable, se vive de changas o del cartoneo, este pedacito de tierra con acceso rápido al centro, termina siendo una opción, aunque se conviva con el tren o falten servicios esenciales. Mucho más, si hay Centro de Salud y escuela a pocas cuadras. 

Una de estas nuevas familias es la de María, que tiene tres hijos. "Uno de 12, otro de 16 y ella, mi nena de 7. Acá en ese rincón está el baño y por arriba nos pasa el tren", le cuenta a RosarioPlus. Su hija tiene enanismo, en un contexto de muy mala nutrición, de chicos que generalmente se alimentan en comedores comunitarios y con la comida que buscan en la escuela cada 15 días.

"Nosotros tenemos el Comedor 'Todo por los Niños'. Cocinamos los menudos o carcazas de pollo, algún huesito que nos dan en la carnicería y lo entreveramos con el arroz o la polenta. Los viernes hacemos guiso y los miércoles damos la leche. Son 380 pibes que vienen", agrega Esther, que reclama atención de las autoridades.

Liliana Galeano, la referente que eligió la Comunidad QOM, cuenta a RosarioPlus que junto a la Corriente Clasista y Combativa (CCC) se presentó un proyecto de urbanización, a municipio, provincia y Nación. "En ese momento, quien estaba a cargo del tema Vivienda en el gobierno nacional, era María Eugenia Bielsa. La propuesta es utilizar unos terrenos que fueron del ferrocarril, sobre Génova y Travesía, donde ahora hay una chatarrería. Se podrían edificar cien viviendas, para completar las 37 que faltaron del plan original e incluir otras más, que servirían para las familias que ahora están al lado de la vía". La iniciativa se elaboró en 2020, pero no tuvo avances hasta el momento.  

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Tweet de Rodrigo Miró

Hace pocas semanas, este mismo barrio fue noticia, cuando sus integrantes decidieron cortar la avenida Juan José Paso con un piquete durante varias horas, porque una explosión de un generador los había dejado sin energía eléctrica, en plena ola polar y sin servicio de gas. "A veces la única forma de hacernos escuchar es esa, si acá no viene nadie. Fijate que no tenemos pavimento y cuando llueve no podemos salir del barrio, o no puede entrar la ambulancia. 300 familias, no tiene alumbrado. Es desesperante", finaliza Esther.