Las plataformas digitales que ofrecen alquileres temporarios, como Airbnb y Booking, se convirtieron en un nuevo actor de la crisis inmobiliaria que afrontan las principales ciudades del mundo. Aunque en Rosario todavía esto no constituye una amenaza plausible, las aplicaciones de este tipo se empiezan a ver como un componente más en la compleja situación de acceso a la vivienda que tienen los rosarinos.

En Argentina, algunas localidades donde el turismo se mantiene estable durante gran parte del año, como Bariloche, CABA o la costa argentina, comenzaron a notar la necesidad de regular el mercado de alquileres temporarios antes de llegar a una crisis inmobiliaria similar a la de Portugal, donde esta opción acaparó la oferta y perjudicó a la masa de inquilinos regulares. A fines de febrero, el gobierno del país lusitano anunció un paquete de medidas por 900 millones de euros que pone fin al plan "Golden Visa" (que ofrecía pasaportes de la Unión Europea a ciudadanos extracomunitarios a cambio de inversiones, incluidas las inmobiliarias) y que a su vez prohíbe nuevas licencias para Airbnb y otros alquileres vacacionales de corta duración.

“No veo en Rosario un traslado del alquiler tradicional al temporario, ofrecer un inmueble de esta forma no es para cualquiera”, sostuvo Diego Ferreyra, integrante del Departamento de Comunicación del COCIR (Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario), y continuó: “Sacando los fines de semana largos, el movimiento turístico en Rosario es muy bajo; y esto hace que no sea rentable el alquiler temporario”, aseguró desde la mirada del sector inmobiliario.

En diálogo con RosarioPlus.com, el corredor inmobiliario remarcó que se suman propiedades a las plataformas digitales "con las expectativa de ser algo rentable, pero en la práctica ocurre lo contrario”.

Según el informe de febrero que realizó COCIR sobre la oferta de alquileres temporarios en Rosario, Argenprop presenta en su plataforma tan sólo un 19% (95) de unidades temporales sobre 425 viviendas para el alquiler tradicional y en Zonaprop este porcentaje baja a 18,58 (118 temporales y 635 de largo plazo).

El panorama cambia en Mercado Libre, donde más de un tercio de las propiedades que se ofrecen para alquilar en Rosario son de corto plazo (108 de 301). 

Asimismo, el relevamiento expone el crecimiento de Airbnb en la ciudad con 707 unidades a disposición de los clientes, superando a Booking, que tiene 200, Bienes Rosario (Rosario Garage), con 17, e Inmuebles La Capital, que cuenta con 16.

“Airbnb tiene el monopolio de los alquileres temporarios, donde la mayoría de los inmuebles se ofrecen por esa vía. La plataforma es un intermediario”, afirmó Ferreyra, y recordó: “En Rosario hubo una época donde fue un boom, donde había en el imaginario de la gente que era una actividad para cualquiera que tenía un inmueble. Hoy no es una amenaza, pero en las grandes capitales del mundo la realidad es otra”.

Respecto de la caída de la oferta de alquileres en la ciudad, el referente de COCIR manifestó: “Después de la Ley de Alquileres muchísimas propiedades salieron del alquiler y se volcaron a la venta”, según su opinión

Falsos temporarios

Por su parte, el coordinador del Consejo Asesor de Vivienda en la Oficina del Consumidor, Ariel D'Orazio, considera que el crecimiento de los alquileres temporarios en Rosario todavía no es una amenaza real para el acceso a la vivienda, pero advirtió sobre otras maniobras que perjudican a los inquilinos a la hora de obtener un techo.

“Hemos visto una gran oferta de alquileres de tres a seis meses, disfrazados de temporarios pero que son tradicionales”, indicó el militante de la Concejalía Popular y el Social Metropolitano, y continuó: “Esos contratos deberían tener el plazo mínimo y legal de tres años”.

Según explicó D'Orazio, hay personas que no tienen los requisitos que exige el mercado para alquilar una vivienda permanente, ya sea garantía propietaria o un recibo de sueldo, y terminan acciediendo a contratos de corto plazo, con actualizaciones de los valores casi mensuales, que se renueva constantemente.

La ordenanza impulsada por la Secretaría de Deporte y Turismo de la Municipalidad de Rosario, que regula la actividad de Alquiler Turístico Temporario (ATT) para alojamientos, estable que todas las unidades de vivienda independientes que sean ofrecidas para locación temporaria lo deben hacer por un período que va desde una noche a 180 días. Por lo tanto, no se podrían alquilar por más de seis meses.

En cuanto a la oferta de alquileres tradicionales, el coordinador del Consejo Asesor de Vivienda en la Oficina del Consumidor dijo: “Hay un pequeño incremento de la oferta que tiene que ver con esos propietarios que tienen uno o dos inmuebles y pensaron que la venta podía ser una salida, pero se equivocaron. Nadie alquila a pérdida, a lo mejor no tiene la rentabilidad esperada. Tener el inmueble cerrado es lo que genera pérdida”.

“El problema central es la vivienda ociosa, es algo que se desprende de analizar los números de los censos y la habilitación municipal para la construcción. Si hoy no hay monoambientes o departamentos de un dormitorio para los estudiantes que llegan a la ciudad, es porque hay viviendas ociosas”, indicó D'Orazio y concluyó: “El otro enemigo que empieza a verse, que todavía no es fuerte, son las plataformas de alquileres temporarios que supuestamente están vinculadas a una finalidad turística, pero si no hay una regulación puede ser un problema mayor hacia el futuro”.