Los trabajadores de Guerrero Motos siguen en conflicto y este lunes volvieron a cortar la Ruta 11 a la altura de San Lorenzo. La decisión de la patronal de despedir a 23 trabajadores, tras el recorte de ingresos que alegó la empresa el mes pasado. Esa decisión detonó un conflicto que paralizó la planta automotriz del cordón industrial.
La conducción de la firma mandó a bloquear este lunes el acceso a la planta para los trabajadores despedidos. Y en solidaridad ante esa discriminación, los trabajadores que no fueron cesanteados y el sindicato Smata se rehusaron a ingresar a la planta y montaron un piquete en la puerta. 

 

Un trabajador quiso autoincinerarse. Sus compañeros lo evitaron.
Un trabajador quiso autoincinerarse. Sus compañeros lo evitaron.

 

Paro por tiempo indeterminado, fue la decisión gremial. Con esa tensión como contexto, uno de los trabajadores tomó un bidón con combustible e intentó quemarse a lo bonzo, para desesperación de sus compañeros, algunos de los cuales estaba allí acompañado por familiares, incluso con niños.

 

M. Belén Salvañá on Twitter

 

Los presentes impidieron que el hombre se incinerara y le quitaron el bidón de nafta.

La relación de la patronal con los trabajadores es mala; ejemplo de ello fue el incidente que protagonizó uno de los ejecutivos –Gonzalo Guerrero el mes pasado, cuando arrojó un neumático encendido contra el automóvil de uno de los operarios que realizaban el piquete. El vehículo resultó dañado por el fuego.

 

Octavio Crivaro 💚✊🏻 on Twitter

 

En diálogo con Rosarioplus.com, el secretario general de Smata Rosario, Marcelo Barros aseguró que la relación con la empresa “es muy mala” y que “nunca cumplió con los llamados del Ministerio” de Trabajo. Además, dijo que la fábrica sigue en pie porque tanto los trabajadores como la entidad gremial que conduce fueron solidarios y ayudaron a sostener las fuentes de trabajo. 

“Hemos hecho mil cosas desde el gremio y también los trabajadores que tuvieron muy buena voluntad. Los ayudamos con los retiros voluntarios y conseguimos subsidios del gobierno para pagar los sueldos”, sostuvo. “Nos tenemos que sentar a hablar, el Ministerio hizo que nos juntemos pero ellos no hicieron nada para salir del conflicto”, añadió. 

Además, sin pelos en la lengua, Barros cargó contra los actuales dueños: “Son herederos y no saben nada, se parecen a (Mauricio) Macri que nunca trabajó y se creía el dueño de todo; son unos vagos que heredaron la fábrica y la están fundiendo”  

El gremialista informó que esta mañana había más de 200 policías que escoltaron a los titulares de la firma en su ingreso. “Entraron sólo dos trabajadores, los demás están en la puerta, si siguen con esta postura se les va a complicar. Se la dan de guapos y vivos,  los patrones cuando necesitan vienen a llorar al gremio y después te pisan la cabeza”, disparó. 

“Patearla para adelante para que la gente se canse”, argumentó el sindicalista es la estrategia de la empresa, que en sus épocas de apogeo supo tener más de 250 trabajadores y hoy apenas llega a 70.

“Sabes la plata que tienen, lo que tienen en San Lorenzo vale fortuna y se lo dio el gobierno, era La Cerámica”, aseguró el gremialista automotriz.