El Laboratorio de estudios sobre Democracia y Autoritarismo (LEDA), de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), presentó un trabajo sobre las tendencias en la sociedad argentina a aprobar y reproducir discursos de odio (DDO) y otros prejuicios sociales en la esfera pública.

"La idea de estudiar estos discursos es porque frecuentemente generan un clima de intolerancia y que en ciertos contextos pueden provocar en la sociedad civil prácticas agresivas", explicó Lucas Reydó, licenciado en Sociología por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, en diálogo con Patricia Dibert y Juan Cruz Revello en Si 98.9.

Según manifestó el integrante del LEDA, los DDO "hoy tienen un caldo de cultivo, que no tenían hace 10 años, que son las redes sociales".

En cuanto a la incidencia de ciertos partidos políticos en dichas expresiones de odio, el becario doctoral del CONICET dijo: "Se tratan de una red compleja, de asociaciones y multicausalidades que hacen a ese discurso; pero es cierto que hay condiciones de producción de discursos del odio en los cuales la política lo capitaliza".

Entre el 27 de noviembre y el 3 de febrero, el equipo del LEDA realizó una encuesta telefónica a nivel nacional a 3140 personas (todas mayores de 16 años), que permitió sistematizar información en torno a las tendencias en la sociedad argentina a aprobar y reproducir discursos de odio (DDO) y otros prejuicios sociales en la esfera pública. Hasta el momento, el análisis de los datos de la encuesta ha llevado a la publicación de cuatro informes: 1) “Discursos de odio en Argentina”, 2) “Xenofobia en la Argentina”; 3) “El antisemitismo en la Argentina: tramas e interrogantes” y 4) “Sesgos de género en la Argentina”.

En el informe “Discursos de odio en Argentina”, los especialistas parten de definir a los DDO como “cualquier tipo de discurso pronunciado en la esfera pública que procure promover, incitar o legitimar la discriminación, la deshumanización y/o la violencia hacia una persona o un grupo de personas en función de la pertenencia de las mismas a un grupo religioso, étnico, nacional, político, racial, de género o cualquier otra identidad social”.

El resultado de la encuesta indica que un 26,2% de la ciudadanía argentina promovería o apoyaría DDO, mientras un 17% sería indiferente y un 56,8% los criticaría o desaprobaría.

Al observar cómo se correlaciona la aprobación de los DDO con la región geográfica del país en la que se reside, se ve que el apoyo de este tipo de expresiones se intensifica hacia el centro de la Argentina (donde un 30,7% de los encuestados los promueve) y al noroeste del país (30,4%), y exhibe los niveles más bajos en la Patagonia (20,5%).

Cuando se mira la aprobación, desaprobación o indiferencia hacia los DDO según el grupo generacional del que forman parte los encuestados, se advierte que entre la población millennial (personas entre 25 y 40 años) hay una mayor predisposición a abrazar este tipo de discursos (31,1%) y una menor propensión a criticarlos o desaprobarlos (51%).

Son los baby-boomers (56 a 74 años) quienes menos apoyan los DDO (19,6%), así como quienes más los desaprueban (64,3%). Entre los más jóvenes, en los centennials (15 a 24 años), si bien la aprobación de los DDO (26,5%) está un poco por encima de la que tienen en la población en general (26,2%), la desaprobación (61,5%) es muy alta, y son los menos propensos a mantenerse indiferentes (12,3%).

"Nos encontramos que los que más están elaborando ese discurso son los llamados millennials, que comprende a las personas entre 24 y 40 años", comentó Reydó y continuó: "En la medida en que esta franja etaria se expone al mercado laboral, que es en cierta medida hostil, este tipo de frustraciones también son capitalizadas en discurso hacia otro".

De acuerdo con los resultados de la encuesta, las personas con posgrados completos e incompletos son las menos propensas a apoyar o promover DDO (16,1%) y las más dispuestas a desaprobarlos y criticarlos (68,2%). En este sentido, la tendencia general marca que cuanto mayor sea el nivel educativo alcanzado por las personas encuestadas, menor es su disposición a identificarse con DDO.

"Hay algo del discurso del odio que tramita ciertos sentidos latentes en uno y descargas libidinales", reflexionó el licenciado en Sociología por la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, y concluyó: "Si no existe una lógica de regulación esto no tiene más expectativa que aumentar".

Lucas Reydo en Ponele Que Si by Sí 989