El comedor San José Obrero y la capilla Caacupé, en el barrio Bella Vista Oeste, se encuentran en una situación crítica, porque el retraso de pagos de Nación y Provincia, sumados al aumento de las tarifas, ajustó la posibilidad de compras de materia prima para alimentar a 800 personas de Villa Banana.

En diálogo con Sí 98.9, el padre Joaquín Núñez, quien dirige ambos espacios, explicó: “La mercaderia para hacer los desayunos la compramos con lo poco que entra de subsidio de la Provincia y la Nación al Centro Comunitario San José Obrero, y ahora no alcanza con la suba de los servicios”.

Es que antes el gas en el comedor costaba 430 pesos, y ahora 1500. “No sabemos de dónde sacar, y la luz igual”, manifestó el cura villero. Y a eso se suma la incertidumbre sobre los ingresos: “Estamos esperando que entre el cheque, pero ya nos dijeron que no saben qué va a pasar con ese ingreso en un mes y medio. Este subsidio es para comprar la mercadería, pero incluye el pago de los impuestos”.

En el comedor comen trescientas personas del barrio, y en la capilla son otras 500. La cantidad de raciones diarias aumenta permanentemente “porque cada vez es mas la gente que antes tenía algo de ingreso y ya no tiene”, explicó el religioso, preocupado.

En ese sentido, Núñez advirtió que “de aquí a dos meses si no cerramos vamos a andar arañando las paredes, porque aumentaron todos los impuestos y los que lo padecen son los villeros y los comedores que les dan una mano a la gente con necesidades”.