La escena volvió a repetirse. Al fiscal Miguel Moreno le pasó lo mismo que a su colega Adrián Spelta, quien investigó el doble fusilamiento policial de Arijón y Callao en junio de 2017. “No me esperaba esto. Yo les creo a los policías cuando llego a un lugar. Me mintieron", se quejó Spelta cuando descubrió que el relato que había escuchado de la boca de todos los uniformados que participaron de aquella persecución era falaz. 

Le habían dicho que las víctimas (David Campos y Emanuel Medina) iban armados, que dispararon y que las muertes se habían producido en un "fuego cruzado". Las pruebas desmintieron aquella versión oficial, la que circuló durante los primeros días en los medios de comunicación. 

El fiscal Moreno llegó el martes a última hora de la noche a la esquina de Buenos Aires y 27 de febrero alertado de un "tiroteo" entre policías y civiles con dos heridos de gravedad. Los policías implicados contaron que estaban patrullando la zona cuando observaron un intento de arrebato.

Dijeron que un muchacho se bajó de una moto, que intentó sustraerle algunas pertenencias a una chica que caminaba por la calle, que entonces dieron la voz de alto, que el muchacho se subió a la moto en la que lo esperaba una cómplice, que desenfundó un arma y disparó, y que entonces se produzco un "fuego cruzado" que terminó con los dos ocupantes del rodado malheridos. 

Maximiliano, de 21 años, recibió varios disparos
Maximiliano, de 21 años, recibió varios disparos

Maximiliano Adrián Rosasco, de 21 años, y Jimena Gramajo, de 23, fallecieron durante la madrugada del miércoles. Él murió como consecuencia de múltiples impactos en tórax, estómago, brazo derecho y pierna izquierda. Ella, de un disparo en el pecho. 

Moreno se retiró de la escena del doble crimen con una decena de vainas servidas y con el secuestro de un revólver calibre 38, adjudicado al presunto ladrón según los policías. Los policías, en tanto, quedaron demorados de forma preventiva en la División Judiciales de la Jefatura de Ovidio Lagos al 5200. "Quédense tranquilos, cuando el fiscal corrobore todo, recuperan la libertad", les dijeron sus superiores. 

El comisario Natalio Marciani, vocero de la Unidad Regional II y jefe de la División Judiciales, ratificó la versión oficial al día siguiente en el contacto que tuvo con los medios. "Se produjo un enfrentamiento cuando el sospechoso sacó un arma y el otro policía bajó del móvil y comenzaron a los tiros”, repitió en varias oportunidades. 

Lo cierto es que las pericias que hasta el momento recolectó el fiscal Moreno desmienten este relato. Hay dos pruebas "claves" para confirmar un nuevo caso de gatillo fácil en la ciudad. Las imágenes obtenidas de un domo municipal y de una cámara de vigilancia no coinciden con la secuencia descrita por los policías. Lo mismo que los resultados preliminares de las autopsias. La trayectoria de los impactos no se condicen con la versión de los uniformados. Una de las víctimas habría sido asesinada por la espalda. 

"Ambos elementos aportan mucho material de interés para dilucidar la mecánica del hecho. Son el punto clave", resumió una fuente del Ministerio Público de la Acusación. 

Tampoco aparece la mujer a la que supuestamente Rosasco atracó. No pudo ser identificada por ningún testigo. Y nadie se presentó aún en sede de fiscalía para denunciar el hecho. "No es común", admitieron en Fiscalía. 

Con estos elementos en su poder, el fiscal Moreno ordenó la detención de los dos agentes. Está tarde serán imputados por homicidio en el Centro de Justicia Penal. 

Las víctimas

Maximiliano y Jimena eran primos. Los dos vivían en barrios populares. Él en Villa Gobernador Gálvez. Era fanático de Newell´s y "muy coqueto", según la descrpción de sus amigos. En su cuenta de Facebook hay fotos producidas con varios looks. "Se Que Te Fuiste Para El Cielo Ay Se Que Te Encontraré Amigo, Siempre Presente Floguer (sic)", lo despidió su amigo Daniel. Tenía un solo antecedente policial. Había sido detenido por una tentativa de robo en abril de 2017. 

Jimena murió por un disparo en el pecho
Jimena murió por un disparo en el pecho

Jimena era madre de dos nenas. Vivía en Biedma y Ayacucho, en zona sur. No tenía prontuario. Su pareja, José Luis López, la despidió con dos mensajes a través de las redes sociales. 

"Por qué te tuviste que ir así gorda. Nos dejaste solos con nuestras hijas tan chiquitas, ahora qué les digo cuando pregunten por mami. No puedo creer que nuestra última charla fue una discusión te voy a extrañar mi loca me vas a hacer mucha falta. Esta vez es diferente por que se que no te voy a volver a ver nunca más. Dejaste a tus hijitas sin mamá gorda, por qué tenía que ser así", escribió el miércoles por la mañana.

Más tarde, publicó otra despedida junto a un compilado de fotos juntos: "Espero que donde estés ya no sufras más, que dios te tenga en sus brazos y te cuide. Hasta siempre mi gordita, siempre vas a estar en mi corazón".