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La detención de David Delfín Zacarías en 2013, en Funes, donde operaba una cocina de cocaína, fue de las más altisonantes. Y así fue también el desenlace judicial de esa investigación, puesto que el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Rosario le aplicó a este empresario de remises sanlorencino la pena más alta hasta ahora por narcotráfico, como también a su esposa y a sus dos hijos. Zacarías fue condenado a 16 años de prisión; su mujer, Sandra Marín, recibió una pena de 14 años de cárcel; 8 años para Flavia -su hija-, y 7 años de cárcel para Joel, el hijo de Delfín y Sandra.
El fallo expedido por los jueces Germán Sutter Schneider, Ricardo Vázquez y Otmar Paulucci alcanzó también a otros cómplices: Ruth Castro (ex pareja de Joel Zacarías) fue condenada a 7 años de prisión, Hugo Silva (10 años), Javier Silva (7) y Alfredo Silva (8). Estos tres, domiciliados en Don Torcuato (Buenos Aires), eran los proveedores de Zacarías en cuanto a los precursores químicos para elaborar la droga.

En septiembre de 2013 había sido detenido en una casa de la calle Las Achiras, en el Country Profesional de la ciudad jardín, con más de 300 kilos de pasta base y cocaína procesada, y 2 mil litros de precursores químicos.

La condena a Zacarías merituó también el procesamiento dictado por el juez Carlos Vera Barros sobre lavado de activos obtenidos con ganancias del narcotráfico. La familia Zacarías, según un informe que abonó la investigación, poseía 24 vehículos y 40 inmuebles.
Como siempre ocurre en estos casos, también aquí hubo pata policial. En este sentido, el juicio deparó condenas para el policía federal José Luis Dabat y para el ex jefe de la Brigada Operativa de Drogas de la policía provincial Diego Comini: 6 años de prisión para cada uno.
Sólo uno de los implicados en la investigación, Néstor Fabián Fernández, resultó absuelto. Era empleado de la remisería Frecuencia Urbana, que Zacarías explotaba en Granadero Baigorria, y el fiscal Federico Reynares Solari lo desvinculó de toda acusación.
A Delfín Zacarías el tribunal lo consideró el jefe de la organización dedicada a la elaboración y comercialización de estupefacientes. Ya el ex secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, había dicho el día del operativo que en la casa allanada en el Country Profesional de Funes funcionaba "la cocina más grande de cocaína del país".

A Marín la condenaron por tenencia de elementos e insumos para producir cocaína, agravado por la intervención de 3 o más personas en dicho proceso. 

David Delfín Zacarías, conocido como “el Rey de la Cocaína”, negó siempre ser narcotraficante; en el juicio aseguró que sólo se dedicaba al negocio de los fletes y afirmó que el mega operativo que se realizó en su casa el 5 de septiembre de 2013, fue “plantado” por la Policía Federal. Incluso, en su declaración de la primera audiencia, dijo que era ajeno a la casa donde fue detenido e insinuó que ese inmueble era propiedad de Luis Medina, otro empresario vinculado al narcotráfico local, asesinado en diciembre de ese año. Así había comenzado el juicio oral y público en los Tribunales Federales de Rosario de Oroño y Rioja hace un mes y medio.

Delfín, cuyo nombre inspiró a los policías a denominar “Operativo Flipper” al procedimiento realizado en septiembre de 2013, negó rotundamente estar vinculado con el negocio del narcotráfico y hasta dijo no ser el dueño de la casa donde fue detenido junto a su mujer y uno de sus hijos.