El secretario de Gobierno, Gustavo Zignago, acudió este lunes temprano al Centro Municipal de Distrito Sur "Rosita Ziperovich" para interiorizarse de las circunstancias en las que este domingo por la noche ese edificio fue blanco de unos cuatro disparos de arma de fuego que atravesaron los vidrios de la fachada. Y así descubrió, y reveló, que el autor del atentado fue un hombre que llegó, gatilló y se marchó a bordo de una bicicleta.

El funcionario exigió eficacia en la tarea policial, en un reclamo reiterado al Ministerio de Seguridad provincial. "Está en evidencia que el control debe ser más eficiente, primero con más prevención. Hacen falta más patrulleros, y que ese patrullaje sea inteligente, con la tecnología disponible", dijo Zignago desde el lugar donde ocurrió la balacera.

Por caso, citó que durante el domingo se reiteró la violencia callejera en Cerrillos al 3900, énclave recurrente de la crónica delictiva. "Ayer hubo dos heridos de bala ahí, en el mismo lugar donde ya últimamente hubo diversos hechos de homicidio y balaceras. Entonces hay que ser estratégicos, porque los recursos son limitados. No esperamos un patrullero en cada esquina sino que se trabaje de manera inteligente", recalcó el número 2 de la Municipalidad. 

Gustavo Zignago, en el CMD Sur después de la balacera. (RosarioPlus)
Gustavo Zignago, en el CMD Sur después de la balacera. (RosarioPlus)

El ataque ocurrió minutos antes de las 21 de este domingo, y ante la presencia de custodia privada que asiste a esa sede municipal situada en Uriburu 637.

Un guardia llamó al 911 y el patrullaje del Comando Radioeléctrico desplegado en la zona no arrojó novedades ni captura del autor del ataque. 

Los piedrazos propinados el jueves sobre vidrios del mismo edificio se acompañaron de un mensaje mafioso destinado a los fiscales Pablo Zocca y Matías Edery por la imputación de Mauro Gerez y su banda, relacionada con Los Monos.

En la balacera de este domingo, el mensaje escrito que el pistolero dejó en la escena pareció una cuestión entre bandas mafiosas, puesto que el destinatario era Guille Cantero. En el seno de la investigación, atribuyen como mar de fondo la balacera fatal ocurrida el 23 de julio en Maestros Santafesinos e Isola, donde murió una mujer que esperaba el colectivo, Claudia Del Debbio, y cuya hija, Virginia Ferreira, cayó malherida y todavía lucha por su vida en el Heca.