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Dos agentes de policía que revistan en la seccional 16ª, de barrio Tablada, quedaron bajo la lupa de una investigación penal sobre narcotráfico a partir de un episodio infrecuente. 

Un mes atrás, un hombre alquiló una habitación en el hotel de Virasoro al 1200, frente al Hospital Italiano. Al cabo de unos días, el huésped desapareció pero dejó sus pertenencias. Luego, llegó hasta el hotel una mujer que se identificó como familiar del hombre en cuestión -Franco D., lo identificó un vocero de Fiscalía- y avisó que pasaría a recoger los efectos personales que aquel había dejado. Pero esa misma tarde, los que aparecieron en el hotel fueron dos agentes de la comisaría 16ª que pretendieron pasar a la habitación de Franco D con el pretexto de que estaban realizando un procedimeinto y que debían secuestrar elementos que se encontraban en el cuarto alquilado. No obstante, el conserje advirtió que los policías no tenían una orden judicial para el allanamiento, como corresponde. Para los responsables del hotel fue demasiado, así que se comunicaron con la Unidad de Delitos en Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación.

La actuación irregular de los policías provocó la intervención de la fiscal Karina Bartocci, de la unidad de Violencia Institucional. Bartocci envió agentes de la división Judiciales y de la Policía de Investigaciones con la orden de arrestar a los agentes y mantenerlos demorados hasta tanto se esclareciera la situación. En simultáneo, los hombres de la PDI sí allanaron el cuarto con una orden judicial y encontraron una caja fuerte personal, además de una valija con ropa y dinero. 

Para entonces, la fiscal averiguó que Franco D. había caído preso por tráfico de drogas y estaba detenido en la provincia de Córdoba, por orden del juzgado federal de Bell Ville. Por esa razón había desaparecido del hotel de calle Virasoro. Y su pareja era la mujer que había pasado luego por el hotel, pero se encontraba bajo prisión domiciliaria en Rosario, por orden de la Justicia Federal. 

La PDI abrió este lunes la caja fuerte y allí encontró 900 gramos de cocaína y 16.000 pesos en efectivo. La fiscal Bartocci ordenó el secuestro de los teléfonos celulares de los agentes policiales de la comisaría 16ª para peritarlos, mientras indaga en el vínculo que tenían con la pareja detenida por la Justicia Federal.

De mínima, la fiscal evalúa imputar a los dos policías por encubrimiento e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos. En tanto, los agentes policiales recuperaron la libertad hasta tanto no avance la hipótesis de imputación.