Un oficial de la Policía de la provincia de Santa Fe fue detenido este jueves con 700 gramos de cocaína en su poder tras una serie de allanamientos en la capital provincial. En realidad, el uniformado estaba siendo investigado por otros delitos, y ahora deberá enfrentar también una causa por narcotráfico.

Según pudo saber SantaFePlus.com, a mediados de año llegó un mail anónimo a la fiscalía de Walter Rodríguez, con una serie de denuncias sobre una supuesta organización narco, con una serie de integrantes a los que mencionaba con nombre y apellido.

Cuando se empezó a investigar la denuncia, quedaron al descubierto las inconsistencias de la misma, encuadradas dentro de una suerte de "interna policial". Las pesquisas cambiaron de rumbo y se empezó a tratar de dilucidar de dónde había salido la denuncia. Se detectó una IP y su propietario: un policía que había sido investigado en distintas causas por "falsa denuncia, desviaciones de investigaciones", según informaron fuentes vinculadas a la causa.

Fue en ese contexto que se decidieron los allanamientos. Uno en su domicilio, y otro en la Brigada de Drogas, donde el policía desempeñaba tareas hasta hoy. Pero al concretar los allanamientos, le secuestraron 700 gramos de cocaína, por lo que ahora también quedó en la mira de la justicia por narcotráfico.

De manera oficial, el sitio www.fiscales.gob.ar, indicó que la investigación se inició el pasado 10 de junio, a raíz de un correo electrónico recibido en la Fiscalía Federal N°2 de Santa Fe, en el cual se denunciaban anónimamente hechos de gravedad institucional que involucraban a un integrante del Ministerio Público Fiscal de la Nación y lo señalaban como líder de una organización delictiva.

Este organismo también aclaró que en uno de los allanamientos los agentes de la federal se secuestraron más de medio kilo de cocaína (667 gramos), el cual se encontraba compactado. El reciente allanamiento a la sede policial es el segundo que se da en el 2021. El anterior ocurrió en mayo de este año cuando investigadores del área de Asuntos Internos irrumpieron en la Brigada y secuestraron los teléfonos de varios agentes de la repartición y documental.

Dicho procedimiento se dio por orden del fiscal de Violencia Institucional del Ministerio Público de la Acusación, Ezequiel Hernández, que investigó cómo miembros de la repartición, entre ellos el entonces jefe, habrían sacado ruedas de los vehículos secuestrados por distintos procedimientos de drogas, para sacar provecho personal.