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La familia de Franco Casco y las organizaciones sociales, políticas, partidarias, sindicales y de derechos humanos que impulsan el pedido de justicia por la desaparición forzada y muerte del joven, repudiaron el intento de intimidación realizado contra el equipo de abogados de la Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud por parte del médico Raúl Félix Rodríguez, del Instituto Médico Legal, y sus abogados.

"Desde los primeros momentos de la investigación denunciamos las irregularidades en la intervención del Instituto Médico Legal (IML), ante la falta de implementación de los protocolos internacionales", señalaron desde la asamblea y agregaron: "Por eso solicitamos la realización de una nueva autopsia, que fue autorizada por el Juzgado Federal a cargo de la investigación. La misma dio resultados disímiles a las conclusiones arribadas por el IML de Rosario, señalando la presencia de lesiones traumáticas compatibles con la aplicación de tormentos, torturas y golpes a Franco durante su detención en la Comisaría 7ª".

El 30 de octubre de 2014, se realizó una autopsia al cuerpo de Franco Casco donde se detectó la pérdida de tres piezas dentarias sin realizarse el debido peritaje odontológico. Se extrajeron muestras para examen de ADN. Un día después, Ramón y Elsa (padres de Franco) reconocieron ampliamente el cuerpo de su hijo por los tatuajes, la línea de estrellas en su cuello y el nombre Thiago en su antebrazo.

Luego, el 3 de noviembre se realizó una nueva autopsia, de la que participó Gendarmería Nacional, en la cual se extrajo médula ósea para estudio de plancton, que fue analizado el 20 de febrero en un laboratorio de Universidad Nacional de Buenos Aires, y que concluyó que la cantidad extraída bajo la dirección de Rodríguez es escasa para realizar el estudio.

El cuerpo de Franco fue entregado a cajón cerrado por la guardia policial del IML al Sies (cuyo personal hizo el traslado del cuerpo hasta Florencio Varela, origen de la víctima) en fecha 28 de noviembre de 2014. Había estado un mes en el IML previo a que sea entregado a su familia. Hoy su cuerpo se encuentra con custodia permanente en el cementerio de Florencio Varela.

El 8 de julio de 2015 se realizó una segunda autopsia en el laboratorio de la Corte Suprema de Justicia de Nación. En la misma, se llevó a cabo una pericia odontológica donde establecieron la falta de tres piezas dentarias, y definieron que en vida el muchacho tenía todos sus dientes, y que existen microfisuras o fracturas. De esa forma, se relacionó la falta de dientes con un traumatismo acompañado de "avulsión espontánea de los dientes", que corresponde a lesiones vitales.

La palabra del forense

El 7 de abril de 2015, en declaración testimonial, Raúl Félix Rodríguez manifestó que no se realizó pericia odontológica y dejó expresa constancia de que el IML de Rosario no cuenta con odontólogos forenses.

Además dijo que si se hiciera pericia odontológica, la misma debe informarse antes de que se realice el informe forense. En el caso de Casco, la autopsia se realizó en fecha 30 de octubre con control de parte, y Rodríguez emitió su informe forense el día 31 de octubre. En el mismo, no se incluyó ningún informe de pericia odontológica porque la misma no se realizó.

El 30 de junio pasado, el juzgado federal a cargo de Carlos Vera Barros ordenó, por pedido de la querella, el allanamiento del IML y el secuestro de documentación relativa a Casco existente en el mismo. 

Finalmente, el forense denunciado ingresó el 17 de julio en la causa Judicial la "ficha odontológica post mortem y las conclusiones de la autopsia post data" al día 30 de octubre de 2014. "De esta forma, se ingresa a la causa casi tres años después del momento en el que se alega haberse realizado, sin que ninguna de las partes tomara conocimiento nunca de la realización de tal pericia, la que tampoco fue ordenada por ninguna autoridad judicial y por ende tampoco pudo tener control de parte en caso de haberse producido realmente", señalaron desde la Asamblea por los Derechos de la Niñez.

Además, el informe presenta inconsistencias, como por ejemplo, la perdida de "dos dientes" y no de tres, como le faltaban a Franco. 

Posible adulteración de las muestras

Surgen dos informes de estudios de ADN realizados sobre muestras indubitables extraídas en reautopsia por C.S.J.N. del cuerpo entregado por el IML a la familia Casco, la que fue comparada con muestras de sangre de Ramón y Elsa (padres del joven fallecido) extraídas por el IML, en primer lugar, ante el resultado negativo se procedió a extraer por C.S.J.N. muestras de Ramón y de Thiago Casco, las que también dieron negativo. Por estas las razones, la querella solicitó medidas sosteniendo que hay serias posibilidades de adulteración de las muestras.

"Por otra parte, alarmamos que la familia Casco no posea certezas respecto de que el cuerpo recibido del IML se corresponda con aquel de Franco que había sido reconocido ampliamente al momento de su aparición", indicaron los letrados representantes de la familia del joven de Florencia Varela.

En tanto, el pasado 14 de septiembre, el abogado querellante Salvador Vera recibió en su domicilio una carta documento suscripta por el Médico Raúl Rodríguez, quien lo intima a retractarse de sus dichos acusándolo de incurrir en el delito de calumnias e injurias, habiendo realizado declaraciones del mismo tenor su abogado, Froilán Ravena.

"La intimidación y solicitud de cese en las acusaciones penales por parte del IML a un letrado de una de las querellas en el marco del desempeño como representante de la hermana e hijo de Franco Casco viola numerosas garantías constitucionales y convencionales insertas en numerosos tratados y pactos internacionales que garantizan la protección e inmunidad tanto para la familia, testigos y abogados de las familias víctimas de violaciones a los Derechos Humanos", remarcaron.

Asimismo, desde la Asamblea recordaron que no es la primera causa de violencia estatal en la que se cuestiona la intervención del Instituto Médico Legal de Rosario. Lo mismo ha sucedido en las investigaciones de la muerte de Gerardo “Pichón” Escobar, donde se realizaron "apresuradas declaraciones en base a un informe preliminar a los fines de descartar cualquier rastro o signo de violencia en el cuerpo de Escobar, y lo cierto es que el mismo poseía un gran edema testicular y una hemorragia en el encéfalo".

También en el caso de Alejandro “Kiki” Ponce, donde el médico que realizó el levantamiento del cuerpo destacó un gran hematoma u herida en el cráneo, pero sin embargo esta herida no fue observada por el médico forense. 

Este miércoles, Erika, la hija de la bibliotecaria fallecida, a través de sus representantes legales, denunció penalmente al médico forense Lucas Kuverling, del Instituto Médico Legal. "Sé que (en la comisaría) la esposaron y que tiene muchos golpes porque vi las fotos, y yo como hija conozco a mi mamá como hija. Yo creo que la mataron dentro de la comisaría, no tengo dudas", había afirmado, en diálogo con Rosarioplus.com, la hija de María de los Ángeles Paris.