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En la era de la comunicación, cualquiera se distrae en el trabajo aunque sea un ratito pispeando Twitter o incluso subiendo alguna que otra foto a Instagram. Nadie soporta un turno de largas horas sin mirar el celu. Y lo mismo pasa con la Policía, claro. Por eso, un proyecto busca terminar con los agentes despistados y dejarlos sin redes sociales al menos en horario laboral.

La idea le pertenece al concejal Jorge Boasso, quien pretende que el Gobierno de Santa Fe provea a sus efectivos policiales de teléfonos celulares sin acceso a Facebook, Instagram, Twitter y otras aplicaciones del estilo. También pretende que esos dispositivos móviles cuenten con un sistema de geolocalización para poder monitorear la ubicación de los agentes.

Según el concejal radical, que la Policía se distraiga con el celular es una de las quejas más habituales de los rosarinos. “Una constante en el reclamo de los vecinos es la denuncia por advertir a los efectivos policiales usando constantemente el teléfono para navegar en redes sociales”, argumentó Boasso.

Los teléfonos que recibirían los ediles deberán tener acceso directo al 911 y a los números de las distintas dependencias policiales, mientras que también tendrán permitido comunicarse con sus familiares.

Claro que también habrá castigo para quienes se porten mal. El proyecto plantea que aquellos policías que en el horario donde cumplen sus funciones sean detectados en el uso de internet serán multados, independientemente del posible sumario administrativo por parte del Ministerio.

La iniciativa de Boasso parece estar inspirada en una similar que ya fue aprobada en Buenos Aires. El Cuerpo de Agentes de Prevención del Delito de la Ciudad de Buenos Aires ya cuenta con este tipo de celulares en lo que se considera una etapa de prueba. Más tarde los tendrá la División de Agentes del Subterráneo y se espera que para enero llegue el turno de la nueva Policía de la  Ciudad.