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Debido a la seguidilla de crímenes resonantes que se produjeron en el último mes, y recrudecieron la semana pasada, el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, le solicitó al gobierno nacional aumentar la cantidad de agentes federales para reforzar la prevención en la ciudad de Rosario. Este tipo de pedidos tiene sus antecedentes aunque varias veces no han prosperado. 

En los próximos días el ministro se reunirá con su par a nivel nacional, Patricia Bullrich para analizar la situación y poder determinar la cantidad exacta de agentes -principalmente de Gendarmería- que desembarcarán en la ciudad si es que accede Nación.

“Las fuerzas federales pueden fortalecer el trabajo de prevención que realizamos en Santa Fe”, dijo el ministro, quien además subrayó que el trabajo será “coordinado” con las fuerzas provinciales. Días atrás, el mismo ministro Pullaro reconoció que faltan unos 80 patrulleros en Rosario, ratificando lo que había dicho el flamante jefe de la policía santafesina, José Luis Amaya.

Todo comenzó en abril de 2014, cuando el por entonces secretario del área nacional, Sergio Berni, desembarcó en Rosario con 2000 agentes de Gendarmería, Prefectura, y Policía Federal para desplegar docenas de allanamientos en unos 70 bunkers en un solo día. La puesta fue casi cinematográfica, con helicópteros y vehículos preparados.  

Con el correr de los meses, aquella presencia de federales menguó, y volvió a renovarse en mayo de 2015, cuando el gobierno de Cristina Fernández volvió a enviar a Rosario más de mil gendarmes para que se instalaran en la ciudad, por lo menos hasta finales de ese año.

Frente a las incesantes preguntas sobre si las fuerzas se quedarían en 2016, se determinó que estarían presentes el tiempo que fuera necesario, sin mayores aclaraciones. Finalmente los agentes no fueron los esperados y Pullaro pidió por primera vez refuerzos. Se estimó que llegarían a una cifra cercana a los 2000 a mitad de años. Pero ocurrió lo contrario, la sensación de la gente de que iban escaseando los efectivos se hizo realidad.

Por estos días hay unos 500 agentes federales patrullando las calles rosarinas entre Gendarmería, Policía Federal y Prefectura Naval. Frente al recrudecimiento del crimen, Nación podría volver a enviar tropas.