"Con la mafia no se jode", advertía un cartel escrito a mano que dejaron al lado de los dos cuerpos hallados este viernes por la mañana en un camino rural, en el límite entre Rosario y Pérez. Las palabras ratifican lo que la escena ya dejaba en claro: un violento crimen con sello de ajuste de cuentas de una organización criminal.

Lo confirmó el fiscal Alejandro Ferlazzo de la Unidad de Homicidios en la mañana de este viernes cuando el equipo de investigación recababa información en la escena del crimen. Se encontraron nueve vainas servidas de disparos que se efectuaron a muy corta distancia en el lugar donde yacían los cuerpos. Todos impactaron en el cráneo de ambos jóvenes.  

"Estamos recabando los datos de las víctimas. Son dos personas de 18 y 22 años. Llegaron en el vehículo de una de las víctimas que es el que está en la escena. Estamos relevando los impactos, aparentemente de cerca distancia. Hay unas nueve vainas servidas que impactaron en el cráneo, tres disparos a cada uno en principio". 

Según comentó, a las 21 del jueves lo vieron por última vez a uno de los jóvenes, el conductor del Volkswagen Suran propiedad de su padre, y se presume que cerca de las 23 fue el crimen. Lo que tratarán de dilucidar es qué sucedió en esas dos horas en las que se sumó la otra víctima.