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El presidente brasileño, Michel Temer, dio de baja provisoria a ocho de sus ministros para que vuelvan a sus bancas de diputados y voten contra la apertura de un segundo juicio en su contra por corrupción, conocido como Lava Jato.

Si bien el gobierno cuenta con una base amplia en la Cámara Baja, el presidente brasileño especuló con que surjan problemas para el gobierno entre los partidos aliados, y dio a conocer su decisión de sumar congresistas para garantizar la obstrucción de la segunda acusación en su contra de la Procuraduría General de la República de Brasil.

Según los sondeos publicados en los últimos meses, ocho de cada 10 brasileños exigen que Temer sea procesado, y cerca de 200 diputados que decidirán el futuro del mandatario están también acusados o procesados por corrupción, recordó la agencia ANSA.

En junio Temer se convirtió en el primer presidente brasileño acusado de "corrupción" durante su mandato, pero esa imputación no prosperó porque la bloqueó la Cámara Baja.

Este viernes el mandatario separó provisoriamente de su cargo al ministro de Gobierno, Antonio Imbasahy, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), con quien se reunió para diseñar la estrategia a ser seguida en el plenario de diputados.

La sesión de la Cámara baja será un tema central la semana próxima porque si la oposición venciera, Temer tendrá que licenciarse para que se le inicie un juicio.

Temer, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), enfrenta además amenazas de ruptura por parte de los partidos aliados que son el PSDB y Demócratas (DEM). Ocurre que diputados del PSDB y de DEM demostraron su disposición a votar por la apertura del juicio, algo que causó cierta preocupación en el Palacio del Planalto, sede del Ejecutivo.

Por este panorama Temer decidió destituir provisoriamente a los ministros de Ciudades, Bruno Araújo, del PSDB y al titular de Educación, Mendonca Filho, perteneciente a DEM, Max Beltrao, de Turismo, Sarney Filho, de Medio Ambiente, Ronaldo Nogueira que es el titular de Trabajo y el jefe de Deportes Leonardo Picciani.

Esa decisión se produce cuando el 93 por ciento de los brasileños desconfía de la clase política según un sondeo publicado este viernes a un año de los comicios presidenciales que elegirán al sucesor de Temer.