El Concejo Municipal aprobó, en la sesión de este lunes, un proyecto en el cual se convoca al presidente de la Nación, Alberto Fernández, y a su gabinete de Ministros, para que puedan ejercer sus funciones de gobierno desde Rosario.

Desde Ciudad Futura, uno de los bloques impulsores de la iniciativa, aseguran que hay antecedentes en nuestra historia y que incluso es concordante con lo dispuesto en la Ley de “Capitales Alternas”, impulsada por el propio gobierno nacional.

“Queremos que conozcan de forma directa y sin intermediaciones los efectos de la crisis de violencia y ambiental que nos atraviesan. Que respiren el aire que respiramos las y los rosarinos, que convivan con la realidad que atravesamos hace 10 años en la ciudad. Es fundamental para entender la magnitud de los problemas que enfrentamos. Y para involucrarse decididamente, tomando las medidas necesarias para abordar los niveles de violencia y la grave afectación a la salud producto de las quemas”, explicó Juan Monteverde, concejal de Ciudad Futura.

Desde el bloque político insisten en que ambas crisis, la de violencia y la ambiental, tienen un carácter interjurisdiccional que obliga a que el Gobierno Nacional articule con los poderes ejecutivos y legislativos medidas contundentes y formas de abordaje que sean operativas en su ejecución. Por eso, se leé en el proyecto, tanto el presidente como sus ministros “formarán parte de una Mesa de Propuestas y Ejecución, a través de la cual receptarán y evaluarán las propuestas de abordaje que eleven los miembros de los Poderes Ejecutivos y Legislativos de los distintos niveles del Estado”, para que la implementación de las medidas que se adopten sea inteligente y tengan un impacto real en el territorio.

Además, el proyecto prevé la constitución de la Mesa de Articulación y Seguimiento con el Poder Judicial, con el fin de disponer los recursos que se requieren para el avance ágil de las investigaciones, y para ejercer un seguimiento de las mismas, tanto en la justicia federal como provincial.

“Esto es algo con lo que venimos insistiendo: esta conjunción de conflictos, que prácticamente tornan invivible a nuestra ciudad, que generan además una legítima irritación en las y los rosarinos, requiere de un involucramiento urgente y decidido por parte de las máximas autoridades de gobierno de nuestro país. Rosario es la segunda ciudad del país. Merecemos y necesitamos más que gestos simbólicos. Hay que coordinar políticas desde todos los niveles del Estado para frenar las crisis que atravesamos hace ya demasiado tiempo”, concluyó Monteverde.