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El famoso director de la revista pornográfica Hustler, Larry Flynt, publicó este domingo un anuncio de página entera en el diario The Washington Post para ofrecer una recompensa de 10 millones de dólares a cambio de cualquier información que permita abrir un juicio político contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y destituirlo.

El anuncio fue un fiel reflejo del pasado y presente provocador de Flynt, sólo dos frases con letras enormes rezan en la parte superior de la página: "10 millones de dólares y Donald J. Trump".

El creador de Hustler ofreció esa “oferta en efectivo” a cambio de “información que lleve al impeachment y destitución” del actual presidente de Estados Unidos, y ofreció un número de teléfono y un correo electrónico para que todos los interesados puedan enviarle datos de manera "confidencial".

La especulación sobre un impeachment a Trump sobrevuela desde hace meses Washington, especialmente luego que la prensa demostrara que miembros de su círculo íntimo, incluida su familia, mantuvieron reuniones secretas con funcionarios rusos o personas cercanas al Kremlin durante la campaña electoral del año pasado, justo en momentos en que el Partido Demócrata acusaba a Moscú de hackear sus servidores y filtrar emails privados a la organización Wilikeaks.

Actualmente tanto el FBI como comisiones del Congreso, hoy dominadas por el oficialismo republicano, realizan investigaciones paralelas sobre estos vínculos y su relación con un posible complot contra la ex candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.

El fiscal especial Robert Mueller, quien investiga la llamada trama rusa desde el FBI, es un hombre clave en este debate debido a que es el encargado de determinar si Trump cometió un delito de obstrucción a la justicia al despedir a James Comey, el ex director del FBI, el mismo que por entonces indaga por los nexos con Moscú.

Mueller también debe esclarecer si el presidente republicano sabía y se benefició de la presunta interferencia rusa durante la campaña del año pasado.

La estrategia publicitaria de Flynt, productor de películas pornográficas desde 1998, no sorprende.

El editor, que respaldó a la demócrata Hillary Clinton en las elecciones de noviembre pasado, ya publicó en 2007 un anuncio en el Post en el que pedía información sobre gente que hubiera tenido un encuentro sexual inapropiado con algún congresista o miembro del gobierno.