María Fernanda Rey, 49 años, dos hijos que crió sola –como destaca en el comienzo de la charla–, aceptó esta vez encabezar una lista de precandidatos para el Concejo Municipal de Rosario. Pero remarca que su dimensión política viene desde hace algunos años, en tareas solidarias con instituciones de barrios populares. Siente que ahora que resolvió ciertas cosas esenciales de su vida, está lista para llegar a la función pública a construir, a dar “soluciones de fondo”. Su postulación está a la cabeza de la lista Elijo Hacer, enrolada en el perottismo, pero con apoyo a Roberto Sukerman para intendente, y a Marcelo Lewandowski para gobernador. 

—¿Cómo vivís esta primera experiencia orgánica en política?

—Yo venía trabajando hace años, lo daba a conocer en redes sociales, mi vocación de servicio además de mi pasión por la radio. Crié sola a dos hijos y sabiendo lo que es no tener un mango. Y venía alguien y decía que en tal merendero los pibes no tienen útiles, ropa. Estuve en Formosa, Chaco, bancado por mi sueldo. Y logré finalmente dejarle a mis hijos la casa, por eso acepté esto. Estoy en un momento de calma.

—¿Te lo habían propuesto antes?

—Siempre que llegaba una elección por mi compromiso social había charlas, esta imagen de muy laburante, gestionar y conseguir. Esta vez fue más en serio, y venía siguiendo algunos temas puntuales que se incluían en programas sociales, y veía la evolución de un pibe tirado en la esquina drogándose y dos años después ya trabajando. Laburo real. Yo colaboraba como la locutora que los fines de semana se metía en el barrio a cocinar, y así veía estos programas y cómo la cosa cambia. Siempre me interesó la política social, solidaria. Hay que generar un marco de capacitación y laburo y no lo podía hacer, me frustraba porque no podía dar la solución de fondo. Creo que entonces hay que dar pelea desde adentro. La política tiene que ver con la empatía y la escucha atenta del otro. 

—Una reflexión posible es pensar "otra periodista más que aterriza como candidata"

—Sí, entiendo el enojo de la gente porque yo lo estaba tanto o más, escribiendo en redes sociales porque revolcaron a mi vieja en Arroyito por 50 pesos. Sería mala persona si negara que está todo mal en seguridad. Elijo pensar que mi imagen también sirve por haberme visto laburando 20 años en el mismo lugar y 15 años haciendo tarea social solidaria. Por eso lo hice y lo seguiré haciendo, entre al Concejo o no. Ahora se me triplicaron los pedidos solidarios, estoy en mi salsa. Sigo viviendo de mi laburo, no del Estado. 

—¿Cómo vas a hacer para no convertirte en lo que hasta ahora cuestionás en las redes sociales?

—No me voy a convertir en eso porque tengo mucha capacidad de laburo. Llego de una recorrida, prendo los equipos y me pongo a grabar, mi ingreso principal es mi estudio de grabación. Esta campaña la hago en mis vacaciones de mi laburo. Y además, voy a dar explicaciones, porque nadie las da, nadie sabe qué se hace en política. Veinte años en la misma empresa, y si no laburaba bien me echaban. En el Concejo será lo mismo, y mis jefes ahí serán todos los ciudadanos. Y sigo viajando en colectivo y caminando la calle. No me voy a convertir en alguien intocable.

—Cuál es tu agenda inmediata si resultás electa?

—El transporte, tema que lo padezco como ciudadana. Para la Noche de las Peatonales refuerzan el transporte un rato y luego los que vamos a laburar tenemos que esperar un colectivo 40 minutos. Quiero que me den explicaciones. Las políticas sociales, no se pone el eje en que los barrios están detonados y eso tiene que ver con la seguridad. La falta de urbanización, la higiene urbana, el bienestar animal, que no es un tema menor considerando su aspecto de salud pública. Me encargaré de eso como ya lo hago sin ser funcionaria.

—Son 13 listas en la interna de Juntos Avancemos al Concejo. ¿Por qué votarte a vos y no a otra? ¿En qué hacés la diferencia?

—Yo no vengo de la política, entonces tengo unas ganas de laburar! Todos estos ya estaban hace 20 años y ahora vienen a decirme que tendrán una ciudad pujante, divina, ordenada. El recambio está bueno.

—O sea que los otros no tienen ganas de laburar? no será que no es tan fácil?

—A mí me da la sensación de que llegan y se achanchan. Dejen de hacer la plancha y gestionen. Los vecinos me dan nombre y apellido de quienes fueron, prometieron y nunca volvieron. Si llego al Concejo voy a volver al barrio. Si voy a estar 4 años haciendo la plancha, mejor me quedo en mi casa, si no no podré mirar a mis hijos a la cara.

—Si no entrás en el Concejo seguirás en este armado político o volverás a tu rutina privada?

—Yo no renuncié a mis trabajos, volvería a mi rutina pero con un plus que me da este recorrido y ampliaré esta red de laburo. Tengo el teléfono de todos los funcionarios, los voy a perseguir a todos. Pero no en ese armado.

—Te considerás out sider, pero la construcción en política es colectiva 

—Sí, llego para construir, pero mi nombre y mi imagen no la voy a rifar. ¿Qué es ser out sider? Si eso es querer llegar para laburar, lo hago, si la gente no me elige sigo laburando en lo mío. Laburo y casa tengo, es para sumar, si la gente siente que la represento me votará y si no está todo bien. Me voy para seguir haciendo desde afuera. Si no llego, sumaré igual.