Las designaciones del Congreso para el Consejo de la Magistratura terminó este martes con ruido en ambos lados de la grieta pero también dentro del Frente de Todos. 

Todo comenzó con la hábil jugada de la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, cuando dividió en dos el bloque oficialista y de esta forma se quedó con dos sillas del Consejo, y desplazó a Juntos por el Cambio.  

Este miércoles la propia Cristina y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, presentaron las designaciones del senador oficialista Martín Doñate y la diputada radical Roxana Reyes, que ocuparán los dos lugares que faltan para que el organismo -que designa y controla a los jueces- pueda volver a funcionar según su antigua conformación de 1997 con 20 integrantes.

Ahí viene el ruido. Mientras la oposición sigue chillando por la avivada de Cristina, en el Frente de Todos también hubo cuestionamientos de parte del titular del bloque oficialista en Diputados, Germán Martínez, quien convocó a una conferencia de prensa para anunciar que no estaba de acuerdo con la decisión de Massa de avalar a Reyes. 

En ese sentido, agregó: "Esta resolución deja subrepresentado a mi bloque", en referencia a que a partir del ingreso de Reyes, Juntos por el cambio tendría a dos de los cuatro representantes de Diputados ante el Consejo y el Frente de Todos sólo uno.

"Voy a analizar la posibilidad de realizar una impugnación y hacer una denuncia en sede judicial", anticipó Martínez al ser consultado sobre los pasos a seguir en relación a la cuestión.