El Partido Socialista de los Trabajadores presentó al resto de los partidos que integran el Frente de Izquierda de los Trabajadores - Unidad las precandidaturas presidenciales de Myriam Bregman y Alejandro Vilca en vistas a la batalla electoral del 2023, como "una tribuna para difundir una salida propia de las y los trabajadores para reorganizar el país frente a las distintas opciones que sostienen el régimen del FMI y que buscarán aplicar el programa de los grandes patronales", promovió Nicolás del Caño, dos veces candidato presidencial de esa fuerza.

En el congreso partidario celebrado el fin de semana en Buenos Aires debatieron en torno a la oportunidad política que le depara a la izquierda la última crisis interna del Frente de Todos con sus organizaciones de base. En ese sentido, revelaron que el PTS "abrió decenas de casas culturales socialistas en distintas localidades del gran Buenos Aires, donde se desarrollen las asambleas abiertas del partido y sean centros de organización social, cultural, sindical y política de amplios sectores que empiezan a acercarse a la izquierda como una alternativa a todas las variantes políticas que expresan a las clases dominantes", indicaron. A eso se abocarán en territorio bonaerense del Caño y Christian Castillo.

Ante unos 300 delegados de 20 provincias, el PTS abordó un vasto temario. "La situación internacional signada por la invasión rusa a Ucrania y sus implicancias sobre la economía nacional y resolvió iniciar una gran campaña por la ruptura del pacto con el FMI que rubricó el gobierno con el apoyo de la derecha de Juntos por el Cambio, el desconocimiento soberano de la deuda externa y el enfrentamiento al programa desplegado por las grandes patronales del país para intensificar el ajuste contra el pueblo trabajador con más tarifazos, precarización y la flexibilización laboral", se informó en un comunicado de prensa.

El PTS promueve un anteproyecto de ley para establecer una jornada laboral de 6 horas 5 días de trabajo, con reparto de las horas de trabajo y sin rebaja salarial, como una bandera de lucha para todo el movimiento obrero.