En la primera entrevista que ofreció tras su regreso de Cuba, donde estuvo bajo tratamiento médico, Florencia Kirchner sostuvo que "hubo un ensañamiento judicial" contra ella y "dos jueces haciendo lo que querían".

"Cuando te persiguen políticamente, nadie te quiere cerca, nadie quiere trabajar con vos y, como no se podía hacer nada, tenía períodos de depresión, hasta que me empezó a hablar físicamente el cuerpo, haciendo una somatización", contó el jueves por la noche la hija de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en un extenso diálogo con la radio online FutuRöck.

"El ensañamiento que había conmigo me tenía muy bloqueada, y así estuve la primera parte del tiempo en Cuba", contó Florencia sobre el tratamiento médico que recibió en la isla durante diez meses, por un trastorno de estrés postraumático y un linfedema ligero de miembros inferiores.

En este marco, agregó: "Lo que pasó en estos últimos tres años fue más allá del ensañamiento mediático, pero empezó a haber un ensañamiento judicial en donde me mandaban la policía a mi casa, en donde parecía que todos los días iba a pasar algo: tenía dos jueces haciendo absolutamente lo que querían y eso me enfermó a mí".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Mi maternidad es como la de un unicornio drogado. Ese disfraz se infla todo en las piernas y se hace nacer la cabeza y los brazos de un unicornio plástico. Mi hija lloró cuando me lo saqué. Ella se viste de una unicornia con tules. Seguro va a pensar alguna cabeza ¿La deja vestirse como hada? ¿No es todo muy de brillos patriarcas? Y no. Yo les digo que no. Hubo vez una, que una amiga me contó que a su hija le escondía los disfraces de princesa. Le pregunté ¿si fuera varón también se los esconderías? Me dijo que no. Y entonces ¿Qué, chicxs? ¿Ahora invertimos el binarismo? ¿Las nenas de Spiderman y los varones de Hadas? ¿Hay nada más que nenes y nenas? No, no. Hay más, mucho más. Todo es para todxs. Todo es para esx que desee. Permitan el deseo. Y además las Hadas siempre fueron hermosamente malvadas. Yo las buscaba entre las cortinas de mi casa y nunca vinieron a verme. Me dejaron sola y esperando. Por lo que le saqué las cabezas a mis barbies; esas forras no me respondían. Volé por la casa llorando hasta mi padre y culpé a mi hermano de la hegemonía rota en mis estantes. Mentí, le dije: fue él papá, fue él. La infancia es una cosa que no tiene título, vale únicamente lo que diga le niñe que ve. Ayer después de esta locura madre-hija, me fui a buscar uno de mis libros más viejos, Las flores del mal. Quería leer el dolor de la belleza. Quería leer el vino que hace tanto no tomo. Quería acordarme de mí. Dos días seguidos publicando textos de varones, deberían venir a buscarme de a quinientos y cancelarme.

Una publicación compartida por Florencia Kirchner (@florenciakf) el

Florencia Kirchner está imputada en dos causas, conocidas mediáticamente como "Los Sauces" y "Hotesur", que fueron enviadas de manera unificada a juicio oral, todavía sin fecha de inicio.

"Obvio que lo mediático sumó un montón, pero no era como antes que solamente sacaban una nota", sostuvo Kirchner y añadió: "Lo que pasó en los últimos años es una cosa que yo no había visto ni siquiera con otra persona".

En ese sentido, cuestionó que primero la "mostraban como una 'tilinga' y de golpe era una mente maestra".

La hija menor de la vicepresidenta cuestionó la cobertura mediática diferencial que hacían con su hermano Máximo: "Había veces que teníamos que ir a Comodoro Py y a él no le mandaban la prensa a la casa: me la mandaban a mí y yo tenía cinco cámaras abajo", dijo.

"Cuando te persiguen políticamente, nadie te quiere cerca, nadie quiere trabajar con vos, y eso me lo hicieron saber: fue bastante complejo porque yo quería trabajar y no se podía nada, tenía períodos de depresión hasta que me empezó a hablar físicamente el cuerpo, como una somatización", recordó.

Florencia Kirchner relató que, durante esta etapa, "no quería saber nada de la Argentina", por lo que se enteró de la candidatura presidencial de Alberto Fernández "como todo el mundo, por el Facebook", y reveló que estaba "medio molesta" con su madre y "no estaba hablando por esos días", por lo que le mandó "un mensajito mediante otra persona".

"El día que ganó Alberto me emocioné mucho, hablé con mi hermano, y me sorprendió también porque había estado tan desconectada que no entendía bien lo que iba a pasar", agregó.