Lo que fue una de las novelas políticas del verano llegó a su fin este lunes cerca de la medianoche: Roy López Molina terminó con el ostracismo y la indecisión y definió su candidatura para la intendencia por Cambiemos.     

Después de dos meses sin pronunciarse ni mostrarse públicamente, el candidato del Pro salió del sarcófago y mediante un tweet confirmó su carrera al Palacio de los Leones: "Ahora, más que nunca, Rosario quiere un cambio. Vamos por una ciudad más segura, inclusiva y de futuro. Estamos listos para competir por la intendencia!".   (noticia en desarrollo)

Sin embargo el anuncio no se limita a un simple arrojo de redes sociales sino que se vincula directamente con el armado provincial, puntualmente con el fin de la disputa interna en Cambiemos por la gobernación. El llamado desde la Casa Rosada pidiéndole a Federico Angelini que baje su candidatura para soltarle el carretel al radical José Corral, era lo que estaba esperando López Molina. 

Uno de los factores de su indefinición se centraba en el pedido de unidad dentro de Cambiemos y que por ende las fuerzas se centren en la competencia y no en disputas partidiarias. A pedido de boca, Roy se lanzó. "Son circunstancias que suman a una decisión", reconoció en LT8. 

Y esta teoría la quiere aplicar también en Rosario porque desechó posibilidad de internas. "Siempre existe la posibilidad que se presenten otros a competir pero, como en el fútbol, siempre tenemos que hacer esfuerzos para que juegue el que mejor este", consideró como forma de recordar su aplastante victoria en 2017. De esta forma desechó el intento de Jorge Boasso de competirle en una interna, o al menos, es con lo que jugó en Twitter. 

Claro que el escenario cambió desde entonces y la economía es el puñal que amenaza los votos obtenidos por el golden boy macrista. "No es el del 2017 pero tampoco el del 2018", opinó. 

Llamativamente no confrontó fuerte contra el Frente Progresista sino que se mostró con un discurso light: "Quien nos venga a decir que en Rosairo está todo mal nos miente. Y quien diga que está todo bien también. Hay muchas cosas que en los últimos 30 años se han hecho bien y que hay que rescatarlas y profundizarlas, como la salud pública, quién puede cuestionar el Heca, pero otras cosas faltan".