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Daniel Erbetta presidió en 2017 la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe y forma parte desde hace años de la cúpula judicial. Antes de esto, ejerció durante 30 años como abogado, lo que le permite entender de primera mano la práctica en un pasillo de tribunales como también los problemas que arrastra el sistema judicial en la diaria.

Considera que las complicaciones en el funcionamiento se hallan en la matriz rígida y antigua del sistema, lo que conduce, por ejemplo, a procesos judiciales dilatados y extenuantes. A veces la salida fácil de un laberinto es por arriba, pero el ministro de la Corte explica que la solución en este caso debe ser desde adentro, reformulando los procesos de trabajo.

En una charla con medios web en su despacho de la Corte repasó su gestión y respondió acerca de la desconexión de la ciudadanía y el poder judicial, de la presión mediática y política de los jueces, y hasta de las críticas que recibió en la definición del descanso dominical.  

¿Qué cuestiones le preocupan del sistema judicial?

Necesitamos generar mejores controles de gestión para medir el rendimiento cuanti y cualitativo del poder judicial. Me preocupa el esquema de estructuras rígidas. Otra cuestión es la necesidad de generar una cultura donde los operadores judiciales desarrollen cierta sensibilidad frente a los problemas de la gente y a las violaciones de derechos. Con cualquier estructura cerrada se corre el riesgo de caer en la rutina y naturalizar situaciones insostenibles. Tenés que pellizcarte todos los días.

¿Y el tiempo de los procesos?

Por supuesto. Ningún juez, ni ningún funcionario del poder judicial, deben naturalizar que un juicio dure cinco o diez años. Lo deben tener en claro y no naturalizar como si fuera algo normal. No lo es. Hay que cambiar la estructura pero también hay que tener un poco de sensibilidad y compromiso de todas las partes, incluso de los abogados, para no extender los procesos.

¿Cómo se soluciona este problema que parece ser endémico?

Hay que repensar la estructura. El modelo de referencia es el sistema de enjuiciamiento penal donde los avances cualitativo y cuantitativo han sido notables en comparación con el modelo anterior. Siempre se pensó que la solución es más juzgados, más empleados, más recursos. Tal vez la solución pasa por cambiar los procesos de trabajo: si yo tengo un juez que se dedica a juzgar y no a administrar un juzgado, le estoy brindando tiempo. Muchas veces los jueces pasan el 50% administrando una pyme, su juzgado, y el otro 50% a ser juez. Si le saca el gerenciamiento del sistema, tiene el 100% para ser juez.

Hay ejemplos de presunta interferencia política en las decisiones del poder judicial. Por mencionar uno, el caso de las intervenciones telefónicas al ministro Pullaro y el apartamiento del fiscal a cargo levantó sospechas. ¿La intromisión del poder político es una preocupación?

No. Desde los años que estoy dentro del poder judicial jamás recibí o interpreté un mensaje como una presión del poder político en nuestras decisiones. Hoy el Poder Judicial de Santa Fe no tiene ningún problema de injerencia política. Los jueces sienten más la presión de la prensa que de lo político, sin dudas.

¿ Preocupan a los jueces las condenas sociales y mediáticas?

Preocupa en el sentido de que amplía la brecha de desconexión con el poder judicial. El medio puede en una frase generar una idea y el que tiene que salir a contestar necesita quizás cinco minutos. Esto no significa que no haya casos puntuales donde haya errores que generen responsabilidad de los funcionarios. En la causa Ecos (siniestro vial donde murieron 12 personas, la mayoría alumnos que viajaban por acciones solidarias) sancionamos a los funcionarios que fueron responsables.

¿Cómo analiza la distancia que existe entre el ciudadano y el Poder Judicial?

Hay una desconexión entre la demanda social y el sistema judicial. Esto responde a varios factores. Hoy el poder judicial es el poder público del que más espera la gente, y al mismo tiempo del que más desconfía. Hubo un fenómeno de judicialización enorme en Argentina, aunque hay lugares que es peor, como en Comodoro Py. Y esto junto que es una estructura judicial rígida, a veces el poder judicial no está en condiciones de atender todo esa demanda social.

La percepción de la gente no se cambia fácilmente

La percepción es muy difícil de cambiar. La percepción social de un problema es un elemento constitutivo del problema, aunque la percepción no sea real. Es cierto también que hay una generalización que no es buena, porque a partir de un caso negativo se generaliza sobre todo el sistema. En realidad hay situaciones graves que tienen nombre y apellido, y las responsabilidades se encuentran en tal o cual expediente o en tal caso, como señalé anteriormente.

¿Cómo se rompe esa distancia social y las generalizaciones?

Si querés acercar la justicia a la gente, la gente tiene que ver a la justicia. Con el nuevo sistema penal de Santa Fe se logró. Hoy en día vas a una audiencia y ves cómo trabaja el fiscal, el defensor y el juez. Que no guste la resolución es otra cosa. Por otro lado, la gente que ingresa a un tribunal tiene un problema y necesita contención, que la traten bien, que la respeten y fundamentalmente que le den una respuesta en tiempo razonable. Hacemos mucho hincapié en esto. Y este problema es propio de una matriz que está programada para que las cosas sean prolongadas.

En la definición de la Corte sobre el descanso dominical pudo haber desempatado la votación. ¿Por qué no lo hizo?

Yo no utilicé el voto doble porque la ley no me autoriza. El artículo de la ley orgánica que prevé el doble voto del presidente está derogado. En materia de organización de tribunales, de ley orgánica, cuando una norma no se aplicó nunca durante 20 años pierde vigencia. No me sentí obligado legalmente y por otro lado no iba a romper un sano criterio de la Corte que implica evitar que haya un superministro y cinco ministros.

Le generó críticas esa decisión, ¿cómo las tomó?

Es insostenible la crítica que me han hecho en ese sentido. Y me sorprende que no la hayan hecho antes, porque hay cientos de casos donde la Corte quedó empatada y se integró con un camarista. Y nunca criticaron al presidente de aquel momento. Y además hay casos mucho más relevantes valorativamente que el descanso dominical como el litigio entre las obras sociales y la fertilización asistida y nunca se usó el voto doble.

 

Repaso de su gestión

  • Dinamización del trámite del beneficio de litigar sin gastos. Esto redujo expedientes y agilizó notablemente los tiempos.
  • Duplicación y acondicionamiento de las defensorías civiles en la región sur provincial que trabajan con los sectores sin recursos.
  • Firma de un convenio con el Ministerio de Justicia de la Nación para implementar una prueba piloto para sistemas de audiencias y oralidad en los juzgados de distrito civil y comercial.  “Plantea una secuencia temporal muy corta con jueces conciliadores, algo similar a una audiencia preliminar y luego las pruebas y resolución”.
  • Creación de secretarías de violencia familiar en los juzgados de familia de la zona sur: Cañada de Gómez, San Lorenzo, Casilda, Venado Tuerto y Villa Constitución.
  • Extensión del horario de la Oficina de Certificaciones. Actualmente es horario de 7.15 a 20.
  • Implementación sistema de sorteo de perito por vía digital por fuero. “Antes las demoras eran tremendas, ahora se agilizó mucho”.
  • Creación de cargos para estudios de ADN y anatomopatólogicos en el Instituto Médico Legal (IML)
  • Llamado a licitación y adjudicación para la climatización por completo de Tribunales, no solo en los juzgados sino en los pasillos y lugares de espera.
  • Habilitación de una oficina en Tribunales del Registro de la Propiedad
  • Monitoreo de la implementación del nuevo sistema penal porque existen asimetrías en diferentes zonas. “Se busca homogenizar criterios y mejorar controles de gestión para evitar distorsiones”.
  • Avance de un convenio para la construcción, a cargo de Poder Ejecutivo, de un centro de justica penal en Venado Tuerto.
  • Creación de una segunda secretaría de audiencias para los juzgados laborales de Rosario.