El juez más famoso de Brasil en los últimos años, Sergio Moro, aceptó la propuesta del presidente electo Jair Bolsonaro y será el nuevo ministro de Justicia del gigante de sudamérica.

El magistrado fue estuvo a cargo del caso Lava Jato en primera instancia y responsable de la polémica encarcelamiento del ex presidente progresista Lula da Silva. 

Este jueves, Moro se desplazó hasta Río de Janeiro y mantuvo una reunión durante cerca de una hora y media con Bolsonaro, quien ya había manifestado su interés de que el magistrado fuera ministro de Justicia o magistrado del Tribunal Supremo de Brasil cuando se abriera la próxima vacante.

"Después de la reunión personal en la cual fueron discutidas políticas para la cartera, acepté honrado la invitación. Lo hice con cierto pesar porque tendré que abandonar 22 años de magistratura", señaló Moro en un comunicado enviado por su asesoría.

El juez subrayó que la perspectiva de "implementar una fuerte agenda anticorrupción y contra el crimen organizado, con respeto a la Constitución, a la ley y a los derechos" le llevaron a aceptar la invitación del capitán de la reserva del Ejército.

"En la práctica, significa consolidar los avances contra el crimen y la corrupción de los últimos años y alejar riesgos de retrocesos por un bien mayor", agregó.

El magistrado de la decimotercera corte penal del Tribunal Federal señaló que la operación Lava Jato, la cual ha dirigido en primera instancia en los últimos años, seguirá en la ciudad de Curitiba (sur) "con valerosos jueces locales".

Informó también que para evitar "controversias innecesarias" se apartará inmediatamente de nuevas audiencias y concederá una rueda de prensa para ofrecer más detalles.

Moro es considerado por algunos sectores como un símbolo de la lucha anticorrupción, pero se ha convertido en el centro de las críticas del Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula da Silva desde prisión.

El juez condenó a Lula en 2017 a 9 años y medio de prisión por corrupción al hallarle culpable por recibir sobornos de la constructora OAS a cambio de favores durante su Gobierno.

Posteriormente decretó su ingreso en prisión cuando la pena fue ratificada y ampliada hasta los doce años y un mes de cárcel en segunda instancia.

"¡La estafa del siglo! el juez Sergio Moro será ministro de Justicia del Gobierno de Jair Bolsonaro, quien sólo consiguió elegirse porque Lula fue injustamente condenado e impedido de participar en las elecciones", escribió la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, en su perfil de Twitter.

La dirigente del PT denunció la "politización" de Moro y recordó varios episodios polémicos que protagonizó el magistrado, como cuando "interceptó" las llamadas telefónicas de la entonces presidenta Dilma Rousseff (2011-2016) y las "filtró a la prensa".

También citó el levantamiento del secreto judicial "antes de las elecciones" de las declaraciones de Antonio Palocci, un influyente ministro en los Gobiernos de Lula y Rousseff, en el marco de un acuerdo de colaboración con las autoridades para confesar delitos que cometió relacionados con la corrupción.

El excandidato presidencial del PT Fernando Haddad, derrotado en la segunda vuelta de los comicios del domingo frente a Bolsonaro, dijo en redes sociales que la indicación de Moro para ser ministro "solo será comprendida por los medios y los fórums internacionales".

"Si el concepto de democracia ya escapa a nuestra élite, mucho más el concepto de República", dijo Haddad.