El empresario Carlos Pedro Blaquier, hoy de 94 años, evitó que el Estado avance con el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en el Ingenio Ledesma durante la Dictadura cívico militar. Lo hizo gracias a un peritaje médico que lo consideró a salvo de un proceso penal por sufrir "problemas de salud mental". Por esta razón, ahora la Secretaría de Derechos Humanos evalúa la idea de encarar un juicio político contra los miembros de la Corte Suprema. 

El área a cargo de Horacio Pietragalla informó esta semana que Blaquier fue dispensado por un peritaje psicológico. "El deterioro cognitivo que presenta el imputado no le permite afrontar un debate oral", indicaron los peritos del CMF,  de manera que Blaquier no está en condiciones de afrontar el juicio por la Noche del Apagón y en la causa Aredez. 

En rigor, esa acusación estaba lista para ir a juicio desde 2013, pero la Cámara de Casación Penal (que le había dictado falta de mérito a Blaquier) y la Corte lo frenaron. Recién en julio de 2021 el máximo tribunal anuló lo resuelto por Casación. Desde la Secretaría de Derechos Humanos acusaron a la Corte de "dilatar" la causa, lo que le permitió a Blaquier evitar ser juzgado. 

Ahora la iniciativa deberá empezar por el Senado, donde el oficialismo necesitará de dos tercios que, en el poroteo parece una meta difícil. 

Pietragalla adelantó al portal La Política On Line que evalúan "hacer juicio político a la Corte Suprema y a Casación" por "dormir" el caso Blaquier. En rigor, quien debe abrir el juicio político a la Corte Suprema es el Senado y para eso se requieren dos tercios un numero imposible para el oficialismo que apenas llega al quórum con aliados.

"Es un caso emblemático de la responsabilidad civil y económica con la Dictadura, donde no hay ningún tipo de duda que Blaquier tenía un manejo de la energía del pueblo (para llevar a cabo la Noche del Apagón), prestó los camiones de las empresas para que salgan a secuestrar tanto a trabajadores organizados como a militantes políticos", explicó Pietragalla en radio El Destape.

Pietragalla agregó que la mujer del actual vicepresidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, era parte de una misma fundación junto con la mujer de Blaquier y señaló: "Lo que nos sorprende es cómo Rosenkrantz no se corrió de esta causa".

El camporista sugirió entonces hacer "un cambio estructural de la Corte Suprema" porque "tenemos una justicia endeble, que ya perdió credibilidad en la sociedad que está parada en causas importantísimas para nuestra democracia pero que aceleran y dan prioridad a causas vinculadas a situaciones políticas".