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Con críticas al gobierno de Mauricio Macri, pero también con mensajes hacia el interior de la conducción gremial local, el Movimiento Sindical Rosario realizó una demostración de fuerza y poder de convocatoria este martes en el salón de Luz y Fuerza. Unos  40 sindicatos con sus delegados de base formaron parte del acto que, al ritmo de los bombos, sentó posición y se mostró como un frente de resistencia a la política económica del gobierno nacional. 

Judiciales, Uocra (construcción), bancarios, Smata, Sutracovi (peajes), Sitratel (telefónicos), Sadop (educación privada), UOM (metalúrgicos) y Soeme (porteros), fueron algunos de los sindicatos que formaron parte de la movida. "Hoy gobiernan los dueños del país, y ante eso el movimiento obrero debe estar unido para enfrentarlos", clamaron algunos dirigentes del espacio.

Pero además de expresar el rechazo al rumbo económico capitaneado por Cambiemos, lanzaron un llamado al moyanismo local, que detenta el poder en la CGT Rosario y que hasta ahora no tuvo expresiones de malestar con el gobierno, a encolumnarse en la misma posición: repudio a los despidos, a la criminalización de la protesta social, exigir paritarias sin techo ni condicionamientos y una reforma tributaria que grave la minería (llegaron tarde), el juego, la renta financiera, y no el salario del trabajador.

"Este movimiento se planta y no arrancó hace cinco años, cuando la CGT Rosario nos fue usurpada por una aparateada desde Buenos Aires ‑chicaneó, tácito, el judicial Juan Nucci‑. Aquí habemos compañeros que militamos desde la época de la dictadura, desde la CGT de calle Italia donde nos cobijaba el entrañable Hugo Ortolani. Esa CGT alineada con la CGT Brasil, la de Saúl Ubaldini, con la que hicimos el paro a la dictadura en el 79, y el primer paro al menemismo en el 94. Eso somos, el esquema gremial que nos legó Perón. Hoy volvemos a plantarnos y por eso llamamos a la unidad del movimiento obrero, todos los sindicatos a resistir, pero con un hombre de este espacio al frente", exigió.

La pugna por la vanguardia de la oposición desde el sector gremial parece haber aflorado aquí. Lo confirmó el mecanico Marcelo Barros (Smata): "Como siempre, el puntapié contra un gobierno neoliberal sale desde Rosario. Mauricio Macri nos quiere someter a la miseria, el hambre y la desocupación. Detrás están los grandes capitales que manejan el país. Por eso llamamos a la CGT Rosario, a los gremios a nivel nacional, a que nos unamos todos los trabajadores. Sólo unidos triunfaremos", exhortó.

Matías Layús, titular de La Bancaria, afirmó que el pronunciamiento tuvo por objeto "repudiar los despidos en el sector público y en el privado, la criminalización de la protesta social, exigir paritarias libres sin techo más allá de los condicionamientos que vienen existiendo, insistir con una reforma tributaria que grave la minería, que fue desgravada en estos días, que grave el juego, la renta financiera y no el salario del trabajador". Consideró que la devaluación actual trepa al 50 por ciento respecto del año pasado y que por lo tanto, toda paritaria debe discutir no menos del 35 por ciento de recomposición salarial. Y alertó que "las paritarias están cada vez más condicionadas: nos advierten que si reclamamos mucho salario corremos riesgo de perder la fuente de trabajo, luego, que tienen que estar sujetas a la productividad, luego, los consejos de (el empresario y titular de la Copal, Daniel) Funes de Rioja, que debemos discutir presentismo porque hay mucho ausentismo laboral, que el impuesto a las ganancias y la asignación universal deben estar condicionadas según las paritarias. Este derecho está cada vez más cercenado", analizó.

Layús fustigó la elección de ejecutivos de grandes grupos económicos en puestos clave del gobierno. "Hoy los dueños del país gobiernan la Argentina, y los medios de comunicación nos venden que el ajuste es un sinceramiento, que los tarifazos son para equiparar al interior, que reprimir protestas es para defender el derecho a la libre circulación, y que echar estatales es defender el bolsillo del ciudadano. Están desmantelando el Estado" reprobó Layús.

Consultados sobre el reciente encuentro de Macri con los jefes sindicales de las tres CGT nacionales, eligió la prudencia. "Respetamos a todos los dirigentes, pero más allá de las reuniones, hacen falta respuestas, y si no las hay, habrá protestas. Convocamos a la unidad de todos los sindicatos. La unidad del movimiento obrero es indispensable para enfrentar esta política económica", cerró.