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Este viernes el empresario Lázaro Báez, procesado por presunto lavado de dinero, ratificó ante la Cámara Federal porteña el manuscrito que había enviado a través de abogados desde el penal de Ezeiza donde aseguraba que vio al juez Sebastián Casanello en la quinta presidencial de Olivos junto al entonces secretario general de la Presidencia Eduardo "Wado" de Pedro, un jueves o un viernes de la segunda quincena de septiembre de 2015.

Luego, el magistrado dijo que le "extrañaría" que Báez hablara bien del él dado que está "imputado, detenido, procesado y embargado" por decisión suya. "Me extrañaría que Lázaro Báez hable bien de mi", fue la respuesta que dio Casanello cuando los periodistas apostados frente a la puerta de su despacho le preguntaron por los dichos del empresario detenido.

Al mismo tiempo, Casanello volvió a desmentir la versión de Báez. "No conozco la quinta de Olivos", dijo el magistrado que también volvió a rechazar haberse reunido con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner; algo que denunció Báez en un texto manuscrito que le presentó a la Cámara Federal. "El puede mentir y no va a ser juzgado por falso testimonio. Valoren de donde viene. Soy juez, no puedo polemizar con un imputado", sostuvo y recordó que la información sobre una presunta reunión fue publicada primero en un portal de Internet y luego recogida por el empresario detenido.

Este viernes, Leandro Báez, hijo del empresario, fue llamado a declaración indagatoria para julio, luego de que la Unidad de Información Financiera (UIF) informara que él y sus hermanos son titulares de una cuenta no declarada en Suiza. En la cuenta de los cuatro hijos de Báez en Suiza se habrían depositado más de 25 millones de dólares fugados del país y luego reingresados a través de la compra de bonos.