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El escándalo por la compra de 15 mil barbijos a 45 millones de pesos (3 mil pesos cada uno) a la empresa Green Salud por parte del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) sumó un nuevo capítulo. Del total de insumos adquiridos, 1600 estaban vencidos.

Las mascarillas estaban vencidos desde mayo de 2016, confirmaron a Infobae fuentes de la empresa 3M. Esos barbijos fueron fabricados en mayo de 2013 y tenían una vida útil de tres años, por lo que deberían haber quedado fuera de circulación a mediados de 2016.

La compra salió publicada en el Boletín Oficial de la ciudad que gobierna Horacio Rodríguez Larreta el pasado 8 de abril y el proveedor es una empresa llamada Green Salud (creada en octubre de 2019 y sin antecedentes en el rubro), perteneciente al abogado Ignacio Saenz Valiente quien además de tener un grupo de compañías con el nombre Green, también es director del Grupo Cablevisión y la empresa Telecom.

Según la resolución de compra del Ministerio de Salud, los barbijos que se compraron son de “alta eficiencia” de la marca 3M y fuentes del Gobierno de la Ciudad confirmaron que el modelo de barbijo es el 9332 FFP3 con válvula, uno de los más caros del mercado, aunque muy por debajo de los 3 mil pesos que pagó el gobierno de Juntos por el Cambio.

La empresa que produce los barbijos, la multinacional 3M, se encargó de averiguar los detalles de la maniobra y terminó descubriendo que la partida entregada, del modelo 8577, fueron fabricados en mayo de 2013 y no pueden ser utilizados. De hecho, según pudo saber Infobae, la empresa estadounidense le habría comunicado a las autoridades de la Ciudad que se abstuviera de utilizarlos.

Los barbijos de la polémica estarían actualmente en un predio del Ministerio de Salud ubicado en Monasterio 480, uno de los domicilios allanados la semana pasada por un pedido del fiscal Maximiliano Vence. Son 150 cajas de diez unidades cada una.

La empresa 3M también le hizo saber a las autoridades porteñas que Green Salud no es ni fue cliente suyo por lo que habría obtenido los barbijos a través de una empresa intermediaria.