Como sucede cada vez que se afectan intereses de empresas con sede en Santa Fe, al gobierno provincial no le caen bien las medidas que se toman desde Nación sin los acuerdos previos. Pasó con la suspensión de las exportaciones de carne y pasa ahora con el congelamiento de precios dispuesto para más de 1400 productos alimenticios. El gobernador Omar Perotti aún no emitió opinión sobre el tema, pero sí su secretario de Comercio Juan Marcos Aviano que dejó en claro que desde aquí aún esperan “que pueda haber espacio para el diálogo” y adelantó que los empresarios santafesinos del rubro aguardan definiciones de sus respectivas confederaciones. También recordó que en la provincia funcionan desde hace tiempo “varias mesas de diálogos” con este sector. 

Pero el mismo mesurado funcionario reconoce que la situación es delicada y que la desaceleración de precios que se produjo en julio y agosto se disparó en septiembre y hasta se animó a especular al respecto con el resultado de las PASO, igual que aquellos que sostienen que lo mismo habría pasado con el dólar blue. Es decir, un contexto político complejo para el gobierno, que expuso un costado de debilidad y que ahora, precisamente por eso, el cuidado del bolsillo de los argentinos se ha transformado en leit motiv de campaña.

Si en Santa Fe los candidatos del Frente de Todos ya habían provincializado sus agendas para los comicios del 12 de septiembre, es lógico que esa tendencia se haya profundizado de cara al 14 de noviembre. “Si no podemos mostrar en campaña todo lo que estamos haciendo, ¿de qué sirve?”, dicen cerca del gobernador que con la inversión récord en obra pública, la exitosa Billetera Santa Fe y la reciente aprobación después de un año de la Ley de Conectividad; parece haber recobrado mayor iniciativa y centralidad pospandemia que el propio presidente Alberto Fernández.

Por supuesto que Perotti se juega mucho con sus candidatos en esta parada, por eso -entre otras cosas- su nombre va apuntado en la boleta. Pero el contexto nacional de la suerte que corra el FdT en la recuperación de votos puede amortiguar los resultados santafesinos para los cargos nacionales. Sabe el jefe del Ejecutivo provincial que tan o más cruciales que estas elecciones son los dos años que quedan por delante para hacer todo lo que la pandemia frenó.

También saben eso en el Frente Amplio Progresista que aunque es cada vez más estrecho, también ha centrado su campaña en la provincia y por más que repita su equidistancia de la grieta, lo único que hace es criticar al peronismo. Pero sin querer puede favorecerlo al juntar votos de algunos radicales enojados con la interna de Juntos por el Cambio que piden pista para volver al redil restándole así volumen a los postulantes del macrismo. Distinta es la situación de JxC que sigue siendo una franquicia porteña que funciona bien en estos lares.

El único problema de la provincialización de la campaña es la inseguridad. Alrededor del gobernador piensan que lo que no acompaña son los resultados, pero que sí se logró establecer un cambio de paradigma en la relación con las fuerzas federales y el ataque por arriba (los golpes al lavado de activos) en la materia. La expectativa es que los ciudadanos logren entrever aunque sea una parte del camino trazado en un rubro en el que nunca hay buenas noticias.