La empresa Vicentin SAIC le presentó a los bancos, a los síndicos y a los principales acreedores una propuesta de pago por la deuda que contempla una quita del 70% de la deuda de u$s1.500 millones.

El nuevo plan de la empresa supera a la oferta que formalizó a principios de agosto ante el juzgado civil y comercial de Reconquista, donde pedía una quita de capital del 75% y un plazo de repago de 20 años.

En esta ocasión, la agroexportadora contempla para los pequeños productores agropecuarios un pronto pago y una dolarización que representan una quita total del 50%.

La intención de Vicentin es conseguir el respaldo de los acreedores para presentar el plan ante el juzgado de Reconquista que conduce el magistrado Fabián Lorenzini, quien prorrogó el proceso concursal hasta el 16 de diciembre.

Para evitar la quiebra, la empresa tiene que conseguir el visto bueno del 50% más uno de los 1.600 acreedores, es decir 801, y el 66% sobre el capital adeudado de u$s1.500 millones, principalmente en manos de los bancos internacionales.

En ese sentido, los lineamientos presentados a los 10 principales acopiadores granarios acreedores de Vicentin contemplan un tratamiento diferencial para los 1.100 pequeños productores.

El plan para salir del concurso supone el ingreso al control accionario de Molinos Agro, Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), y Viterra -la ex Glencore, que ya es socia de Vicentin en Renova-. “El 90% de del capital accionario va a quedar en manos de estas tres empresas, y los accionistas originarios se van a quedar solo con el 10%. Pero la operación asegura que el 70% de la cerealera va a quedar en manos de capitales nacionales”, explicaron a Ámbito.

La quita propuesta por Vicentin contempla también un plan de pagos a 13 años, lo que implica un desembolso anual de u$s30 millones para hacer frente a las obligaciones que devendrían de la aceptación del plan para salir del concurso.

En el caso del Banco Nación a la que Vicentin le debe unos u$s300 millones, desde la cerealera le dijeron a Ámbito que “en estos dos años la cerealera le pagó al banco unos u$s9 millones”. Además, de la acreencia total que tiene el BNA, unos u$s230 millones son deuda privilegiada por lo que tienen otro tratamiento.