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La fábrica de bolitas de vidrio Tinka, única en Sudamérica, corre riesgo de cierre. Como otras tantas, la histórica empresa de la ciudad de San Jorge, en el centro-oeste de la provincia de Santa Fe, se ve agobiada por los tarifazos y la aparición de productos extranjeros con los cuales competir se hace imposible.

En el marco del segundo Torneo de Bolita que se realiza en la localidad de Tostado, los responsables de Tinka manifestaron su preocupación por el panorama actual. El equipo de comunicación de la diputada provincial Claudia Giaccone, presente en el evento, confirmó a Rosarioplus.com que la última boleta de gas llegó con la desorbitante cifra de 250 mil pesos, impagables si el nivel de ventas sigue como hasta el momento.

En tanto, representantes de la firma fundada en 1953 indicaron que las importaciones son otro gran problema. “No está matando. Están trayendo bolitas de China que son más económicas que las nuestras”, contaron quienes se presentaron a la competencia. Y la diferencia es notoria. Mientras que un paquete de cien bolitas fabricado en San Jorge se vende a cada comercio a 27 pesos, el chino tiene un costo para el kiosquero de apenas 17.

Claro que el combo explosivo se completa con una caída exponencial en las ventas. Tinka, que emplea a siete personas, fabricaba hasta el año pasado unas 400 mil bolitas por semana. Hoy, con lo que venden no alcanza para pagar las boletas.

La fabricación de bolitas requiere, primero, el fundido del vidrio, y luego darle la forma mediante un sistema de sinfines que las van moldeando en caliente. Y los hornos funcionan a gas, generando costos imposibles de afrontar.