El retorno de la actividad judicial luego de la feria de enero es un motivo de preocupación para las pequeñas y medianas empresas, que reclamaron al Banco Central medidas para suspender las ejecuciones bancarias e implementar un reperfilamiento de sus deudas.

El pedido fue presentado al Banco Central por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), cuyas autoridades alertaron que si no son atendidos “centenares de pymes quedarán al borde de la quiebra”.

En comunicación con Ariel Bulsicco, en la mañana de Sí 98.9, el vocero de CAME Pedro Cascales contó que esta situación "se debe a que aumentó tremendamente en el último año y medio la mora de las pymes con los bancos. Es un récord histórico".

"Muchas veces la ejecución implica directamente el cierre de la empresa. Es una situación dramática para muchas pymes" detalló el secretario de prensa de CAME. 

Por lo pronto, los datos del BCRA precisan que la tasa de morosidad de las empresas aumentó en 18 meses del 1,1% al 5,7%. 

"La moratoria es muy importante y muy bienvenida pero es sólo con la AFIP. Había empresas que estaban al día con la AFIP y endeudadas con los bancos, o ambas situaciones a la vez. El tema ahora es de ejecuciones bancarias" aclaró en contacto con Nadie es Perfecto Cascales.

La urgencia del pedido responde a que, con la finalización de la feria judicial, se teme que las entidades financieras y “especialmente los bancos públicos” se verán “en la obligación de iniciar las ejecuciones de garantías por atrasos en los pagos” indicaron desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.

"Estamos pidiendo una especie de colchón, plazo, paraguas, protección, para que no se produzcan ejecuciones que impliquen el cierre de empresas y obviamente la pérdida de empleo que genera de nuevo un círculo que trae más recesión" sostuvo.

Desde la entidad aspiran a un reperfilamiento de sus deudas, con un stock estimado en $400.000 millones y pagos de intereses en el orden de los $16.000 millones mensuales.